Se la fumó verde

    “Se la fumó verde”
    Las nuevas generaciones consumen más un tipo de marihuana conocida como “cripa”, con características y consecuencias diferentes a las de la marihuana regular

    Todo lo que huela a marihuana resulta polémico. Crear centros de consumo controlado, propuso recientemente el alcalde Petro y las reacciones no se hicieron esperar. “Petro se la fumó verde”, sentenció el procurador Ordónez mientras que el fiscal Montealegre calificó la propuesta como “audaz e interesante”, solo por citar dos de las opiniones. La controversia que ha desatado esta declaración no hace sino evidenciar una vez más que el consumo de sustancias psicoactivas nos sigue perturbando, desbordando y haciendo dar palazos de ciego para enfrentarlo, tal y como ha ocurrido en las últimos décadas. De ahí que como medio de comunicación consideremos importante insistir con artículos en el tema de la drogadicción y las adicciones, dar elementos de juicio para continuar el debate y tratar de tomar las decisiones más acertadas posibles en torno al consumo de sustancias psicoactivas y sus consecuencias en la vida personal, familiar y social.
    Como parte de nuestra campaña ¡Estás vivo vive!, la cual adelantamos con la Corporación Paso a Paso y la Tienda Creativa, en esta edición de Vivir en El Poblado hacemos una primera entrega informativa sobre la marihuana. La idea es ofrecer a los padres de familia y a los centros educativos herramientas, datos precisos -sustentados en investigaciones y opiniones de expertos- para que hablen con sus hijos y alumnos que se inician en el consumo, sobre ella y los riesgos que conlleva. Las figuras de autoridad están urgidas de ello. Hay un asunto relevante al que no se le presta importancia y es que la marihuana de hoy no es la misma de antes. Las nuevas generaciones, como advierte el director de la Corporación Paso a Paso, médico toxicólogo Hugo Gallego, están usando más un tipo de marihuana conocida como “cripa”, con características y consecuencias diferentes a las de la marihuana regular. Tiene concentraciones distintas, es más adictiva, ocasiona irritabilidad, agresividad y más compulsión, por tanto es inadecuado seguir propagando los viejos mitos sobre la supuesta inocuidad de su consumo.
    Al igual que en la gran mayoría de países del mundo occidental, la marihuana es la droga ilícita de mayor consumo en Colombia. Un estudio nacional, hecho en 2011 por los ministerios de Educación, Justicia y Derecho, y Salud y Protección Social indica que en la población escolar Antioquia es el departamento con mayor tasa de uso de marihuana (11 por ciento), y que el 7 por ciento, o sea uno de cada 14 escolares, reconoce haber fumado marihuana al menos una vez en su vida. Son solo algunos datos, pero el tema, sin duda, tiene mucha tela de donde cortar. En nuestra próxima entrega lo seguiremos abordando.