Se crea la brigada antirruido en el Lleras

Otra estrategia contra el ruido
Se crea la brigada antirruido en el Lleras
13 representantes de los comerciantes y uno de los residentes, conforman este grupo

Que los comerciantes se regulen a sí mismos para que el ruido de los establecimientos no afecte a los residentes, esa es la filosofía de la “brigada contra el ruido”, que se presentó el 26 de noviembre en el Parque Lleras. Está integrada por catorce personas, 13 de ellas representantes de los comerciantes y una en representación de los residentes.

Juan Carlos Méndez, uno de los ahora brigadistas, expresa que están haciendo las mediciones de campo que a largo plazo permitirán un diagnóstico general de este problema en los alrededores del Parque Lleras. Destacó además la importancia de la autorregulación: “Es fundamental que nosotros mismos podamos dar recomendaciones e implementar estrategias en manejo del volumen en horas pico (1 am viernes y sábados) y ubicación de bafles”.

Esta iniciativa, planteada por la oficina de Rumba Segura (adscrita a la Secretaría de Gobierno), se da luego de que en julio de este año el juez José Ignacio Madrigal, del Tribunal Administrativo de Antioquia, fallara a favor de una acción popular interpuesta por los habitantes de Provenza y Poblado Centro, que buscaba ponerle freno a la contaminación auditiva denunciada.

El fallo, que estuvo cerca de dos años y medio en proceso y que fue apelado por la administración municipal, le ordenó a las autoridades competentes, entre otras acciones, “(…) a diseñar, adoptar y ejecutar un protocolo o programa eficiente y efectivo para controlar las fuentes de emisión contaminante por ruido (…)”.

Edilma Escobar, coordinadora del programa Rumba Segura, informó que por medio de las inspecciones en 2013 se han impuesto multas por más de 200 millones de pesos por ruido en el Parque Lleras. En cuanto a los apoyos tecnológicos que tendrá la brigada antirruido, la funcionaria presentó el sonómetro para mediciones preventivas e indicó que en las próximas dos semanas recibirán dos limitadores acústicos. Estos son unos dispositivos con micrófonos que se integran al sistema de sonido del establecimiento y lo limitan hasta los niveles permitidos. Como estarán conectados mediante una red Wi Fi, podrán ser monitoreados desde la Alcaldía. “Al establecimiento que se caracterice por tener dificultades o quejas por el ruido, se le instalarán estos dispositivos como prueba piloto para regular el sonido”, dijo.

Luis Guillermo Orjuela, director ejecutivo de la Corporación Zona Rosa, reconoció que siguen existiendo problemas por ruido en la zona; no obstante, destacó la capacidad de los comerciantes para asociarse e hizo un llamado a los empresarios, asociados y no asociados, para que también “le pongan cuidado al medio ambiente, al licor adulterado y a los menores en los establecimientos”. Orjuela enfatizó que tienen “solo dos o tres (asociados a la Corporación) que son indisciplinados, pero el resto está comprometido”.

Los residentes esperan
Amparo Gaviria, presidente de la Junta de Acción Comunal Poblado Centro y una de las voceras comunitarias, pidió a la Secretaría de Gobierno y Derechos Humanos, en cabeza de Wilson López, una reunión en Provenza para analizar estos temas. Según su opinión, algunos de los mayores inconvenientes con el ruido están también en zonas aledañas al Lleras. “En la medida en la que bajen los niveles de ruido, muchas personas van a volver a los establecimientos. Sé de muchos que no volvieron al Lleras porque ya en ninguna parte se podía conversar”, dijo la líder comunal.