Se advierten dinámicas criminales (2)

Seguridad en El Poblado
Se advierten dinámicas criminales (2)
Informes y testimonios insisten en la prevalencia de delitos como vacunas y microtráfico en la comuna 14

Ricardo*, habitante y líder comunal de El Poblado, conoció de primera mano la historia reciente de un joven, dueño de un taller de mecánica en Barrio Colombia, que se transportaba en un carro muy llamativo y un día recibió una inesperada visita en su negocio. “Llegaron unos tipos pidiéndole 3 millones 500 mil pesos mensuales de vacuna. A él le tocó decir que el dueño no estaba y vender el carro luego para tratar de pasar desapercibido para los delincuentes”.

Y no es la única historia. Ricardo expresa que El Poblado tiene un problema muy complejo, así se intente ocultar. “Si usted llega un sábado en la mañana al Lleras es posible encontrar las bolsitas de cocaína tiradas en el piso, a veces llenas. ¿Quiénes son los que venden esta droga?”, se pregunta. Agrega que el parque de La Presidenta al parecer ha servido como caleta para muchos expendedores de sustancias ilícitas. También denuncia que se han percibido individuos que pasan pidiendo vacunas, pero que los comerciantes no dicen nada por miedo. “Es más, a un señor de edad que estaba vendiendo unas camándulas lo desterraron unos tipos del Lleras hace unas semanas, dizque porque no se podía hacer ahí”.

A situaciones como estas se suma el asesinato de un supuesto jíbaro el 21 de noviembre en la calle 9 con carrera 42, y el hecho de que cuatro de las siete personas asesinadas este año en El Poblado estarían relacionadas con la venta de droga o tenían algún tipo de rencilla territorial, según informes de la Policía. El hecho, que motivó este y un informe anterior en Vivir en El Poblado, ha planteado varias preguntas sobre las dinámicas delictivas y la seguridad en la comuna 14.

¿Es seguro El Poblado?
La percepción de los habitantes no es concluyente para determinar los niveles de seguridad de El Poblado. Según la Encuesta Medellín Cómo Vamos, realizada entre agosto y septiembre de 2013, en una calificación entre 1 (muy inseguro), y 5 (muy seguro), El Poblado saca una calificación de 4.1, mientras el promedio en los barrios de la ciudad es de 3.9.

Este mismo informe revela que el crecimiento en materia de denuncias en El Poblado es muy elevado y ya alcanza el 54 % de quienes fueron objeto de alguna acción delictiva. También está alta la participación de quienes consideran muy probable que vuelvan a ser víctimas de delincuentes en el corto plazo, número que sube hasta el 44 % en la ciudad.

Según los partes oficiales, al hablar de inseguridad en El Poblado la primera preocupación son los hurtos. El comandante de la Estación Poblado, mayor José Andrés Pulido, informa que mientras en 2012 llegaron a 281, este año la cuenta va por 366. Las capturas, obviamente, también aumentaron. En 2013 van 1.336, es decir, 22 % más que el año pasado. La capturas en flagrancia han sido 1.078, con un incremento del 21 %.

Delitos sin denuncia
Cuando se trata de situaciones que van más allá de un hurto, las denuncias en El Poblado parecen disminuir notablemente. Wbeimar Velásquez, inspector 14 B, informa que las únicas situaciones relacionadas con sustancias ilegales que ha atendido son la notificación de cierre por 10 días a un establecimiento en la carrera 37 con la 8 A, porque una persona estaba fumando marihuana. Esta inspección reporta además que sancionaron a principios del año a un comerciante de la Zona Rosa porque le encontraron marihuana en su poder. De extorsiones, vacunas, prostitución y microtráfico, parece no haber mayores datos.

Luis Guillermo Orjuela, director ejecutivo de la Corporación Zona Rosa, explica que muchas de estas situaciones preocupan, y reconoce que es una zona que requiere especial cuidado pues concentra a muchas de las personas que vienen a Medellín. Aclara, eso sí, que no tiene denuncias concretas sobre vacunas o extorsiones.

No obstante, Fenalco denunció que este año en el Valle de Aburrá 25 mil comerciantes han tenido que pagar 50 mil millones de pesos en vacunas. El Poblado, por supuesto, no es una isla.

Más tela para cortar
Otra cosa también dicen algunas conclusiones del documento elaborado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito y la Empresa de Seguridad Urbana de Medellín (ESU), citado por este medio en la primera entrega de este informe (edición 552).

El texto enuncia, por ejemplo, que se comprueba que “la oferta de servicios sexuales se integra dentro de la cadena de valor, ubicando en el eslabón del consumidor al turista nacional y extranjero que visita la ciudad con una motivación de drogas y/o actividades sexuales” y vincula “el consumo de drogas por parte de turistas que llegan a la ciudad con la explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes”.

Este informe, que se enfocó en el Centro y en El Poblado para sacar sus conclusiones, no se queda ahí. En entrevistas con proxenetas, jíbaros, prostitutas, comerciantes, extranjeros, dueños de hostales, recepcionistas de hoteles y otros personajes, se confirman muchos de los secretos a voces que hoy circulan en la comuna.

Derek, como llama la investigación a un norteamericano entrevistado, cuenta cómo evaden el control policial en la ciudad: “Varias veces me pasó que estaba muy drogado y tenía en mis manos marihuana y cocaína y los policías me pasaban por el lado y me decían: ‘¡oye, gringo, pórtate bien!’”.

Un proxeneta, al que llaman Diego, explica cómo han tejido una red de prostitución en connivencia con el personal de los hoteles: “Nosotros tenemos el negocio con los botones. Cuando les piden (prepagos) nos llaman de una, la comisión para ellos es el 10 %”.

El análisis muestra que mientras en el Centro de Medellín las prostitutas pagan vacuna a las llamadas ‘convivir’, en El Poblado tienen un comisionista o proxeneta que negocia por ellas y que ganaría entre el 10 y el 20 por ciento por la transacción sexual.

Y, más grave aún, según el informe “algunos hoteles en El Poblado ofrecen books con fotos de prostitutas para los clientes, sin claridad sobre la edad de las mismas”. Al respecto, esto dice un recepcionista de un hotel en el citado documento: “En El Poblado es muy complicado, sobre todo en el Parque Lleras donde, como todo el mundo lo sabe, quienes lo manejan (los negocios de droga y prostitución) son las ‘convivir’. Allá hasta para vender chicles hay que pedirles permiso. El Parque Lleras es una red de tráfico”.

Finalizan los hallazgos del estudio con la entrevista a una mujer ‘prepago’ que dice conocer los hoteles del Lleras y la Milla de Oro: “Los conozco todos, eso es un lujo pero siempre va a haber vicio. Hasta las mismas personas del hotel te provisionan la droga (…) un día me llamaron y me dijeron que un gringo me iba a dar 800 mil pesos. Yo dije que estaba bien y al botones que me llamó le regalé 100 mil pesos”.

*Nombre real omitido por seguridad

Conozca y descargue los documentos completos citados en este informe


-Encuesta de percepción ciudadana Medellín Cómo Vamos 2013 

-Estudio exploratorio descriptivo de la dinámica delictiva del tráfico de estupefacientes, la trata de personas y la explotación sexual comercial asociada a viajes y turismo en el municipio de Medellín.
Elaborado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito y la Empresa de Seguridad Urbana de Medellín (ESU)