Se abre el telón

Se abre el telón
Directores, dramaturgos, actores, artistas, vestuaristas, escenógrafos trabajan con pasión para desarrollar el teatro que se ve hoy en la ciudad

Jaiver Jurado, Oficina Central de los Sueños
Corporación Acción Impro

En la ciudad existe un movimiento teatral conformado por distintos grupos y organizaciones. Una de esas asociaciones cumplió 10 años en noviembre de 2012 y logró consolidarse para desarrollar este arte: Medellín en Escena, a la que pertenecen 19 grupos de teatro con sala de pequeño y mediano formato, con un aforo de 80 a 200 espectadores. Jaiver Jurado, director del teatro Oficina Central de los Sueños, además representante de las salas en el Consejo de Artes Escénicas en la Secretaría de Cultura Ciudadana, expresa: “Nos hemos reunido como organización civil para servir como interlocutor frente a las políticas del Estado para el teatro y fortalecernos”.

Gracias al trabajo de Medellín en Escena se han impulsado varios proyectos en Medellín: La Fiesta de las Artes Escénicas, que es el festival de teatro más grande de la ciudad, con 164 eventos en su más reciente versión; La Red de Artes Escénicas, un proyecto en el que 400 jóvenes reciben formación con talleres y semilleros; y el Periódico Medellín en Escena, único en el país especializado en teatro.

Sede actual
Casa Teatro El Poblado
Construcción
Casa Teatro El Poblado
Cortesía Acción Impro

El apoyo de la administración local está reglamentado en la ley 397 de 1997. De acuerdo con el Plan de Desarrollo Cultural, la Alcaldía de Medellín tiene un presupuesto para cultura de 80 mil millones de pesos en este cuatrienio. Según Jaiver, en el área de teatro se invierten 1.204 millones de pesos en el programa Salas Abiertas, al que pertenecen 23 teatros. Estos ofrecen una presentación gratuita una vez al mes y rotan por diferentes escenarios.

Además de este presupuesto, cerca de 250 millones de pesos son destinados a 16 becas de estímulo y fortalecimiento en las diferentes áreas: teatro callejero, títeres, clown, mimos, magos, narradores orales, circos, dramaturgia, escuelas, entre otros. También, recursos entre 300 y 400 millones de pesos son dirigidos para Medellín un gran escenario, que realiza programación en parques bibliotecas y distintas instituciones públicas. Al comparar las inversiones de la administración anterior y la actual, Jaiver afirma que “la inversión en la nueva Alcaldía (la de Aníbal Gaviria) se sostiene y hay continuidad en los programas”.

Informa el director de Medellín en Escena que dentro del censo aparecen 27 grupos alternativos con sala y 30 grupos sin sala. También hay instalaciones físicas que posibilitan la presentación de obras, como el Teatro Metropolitano, el Teatro Pablo Tobón Uribe, el Teatro Prado El Águila Descalza y el Teatro Panamericana, además de nuevos escenarios como El Teatrico y la Casa Teatro de El Poblado.

Se buscan público y crítica
Una de las falencias de la escena teatral de la ciudad, según expresan sus actores, es la falta de público que visite las salas. Sin embargo, a pesar de este obstáculo, durante los últimos diez años una oleada de grupos ha venido preparándose para aparecer en la escena teatral y unirse a la oferta de la ciudad.

Algunos de ellos son Elemental Teatro, de John Viana; Fractal Teatro, de Mario Sánchez; De ambulantes, de Álvaro Narvaez; Teatriados, de Diego Saldarriaga; El Trueque, de José Felix Restrepo; Teatro Amnésico, de Felipe Caicedo, entre otros grupos que se forman en la Facultad de Artes de la Universidad de Antioquia, en la Escuela Superior Tecnológica Débora Arango y en los talleres que dictan teatros como Corporación Arca de Noe, Nuestra Gente, el Pequeño Teatro y el Teatro Matacandelas.

“En los colegios los niños no aprenden a degustar el teatro, en las universidades es escasa la presentación de obras, los empresarios se vuelven miopes y no invierten su dinero en escuelas y los medios de comunicación públicos tienen una propuesta muy débil hacia las artes”, dice Jaiver. Por su parte, Ricardo España actor y uno de los fundadores de Acción Impro, con sede en El Poblado, expresa: “Tenemos que pelear con diciembre, Feria de Flores, con la rumba, el cine, todo eso mata teatro”.

También hace falta en la ciudad crítica especializada en teatro y academias que estén pensando en formar críticos, lo que para Jaiver Jurado se convierte en uno de los mayores problemas para un desarrollo adecuado de este arte en Medellín. “Estamos con un movimiento estético artístico trunco; si no hay una mirada que esté hablando de la estética, de los desarrollos, de las copias, de los problemas de las estéticas, cualquiera hace lo que le da la gana”, advierte.

Acción Impro
Hace ocho años los integrantes de Acción Impro se instalaron en la bodega en la que están actualmente ubicados en la calle 9, cerca al Parque de El Poblado. Según Ricardo España, era un sector diferente al centro de la ciudad, en donde la gente también quería ver teatro. Un bar, sala de conciertos, academia y una propuesta nueva de improvisación, cautivaron prontamente al público.

Dentro del programa de Salas Abiertas, Ricardo cuenta que fueron invitados pero que al final no cumplieron los requisitos con algunos documentos. En este sentido no le parece coherente que después de estar consolidados, no tengan derecho a participar. “No quiero esperar una ayuda, quiero que mi trabajo sea reconocido por lo que hago y no caer en la burocracia”, agrega.
Al analizar el panorama del teatro en la ciudad, Ricardo identifica muchas propuestas que están surgiendo. Según él, “las dificultades que encuentro es que dentro del mismo sector no se crea en el trabajo del otro”.

¡Y llegará la Casa Teatro!
El director del Teatro Matacandelas, Cristóbal Peláez; los comerciantes Weimar Hoyos y Carlos Montoya; el fotográfo Carlos Sánchez; la exdirectora del Museo de Antioquia, Lucía González, entre otros amigos, hacen parte de la junta directiva de la Casa Teatro de El Poblado, un proyecto que busca otras alternativas de entretenimiento para los habitantes de la comuna 14.

En obra negra están aún la galería, el espacio del almacén, del café-restaurante, el camerino y el escenario que conformará este nuevo centro cultural. La silletería retráctil, para 150 espectadores, permitirá organizar el escenario de múltiples maneras: grabación de videos, fotografía, eventos empresariales, obras para colegios y presentaciones que antes no tenían un espacio.

Lina Castaño, encargada de la programación cultural de la casa actual, en donde se proyectan películas y se hacen tertulias, y quien fue durante 11 años actriz en el Teatro Matacandelas, dice: “La idea de este espacio es que por aquí roten todos los grupos de la ciudad y ser un puente para que la gente quiera verlos en su propia sede”.

“Naturalmente la comuna 14 ha sido un sector desprotegido culturalmente. Es un problema de gobierno el creer que por ser el sector en donde está el dinero, no se necesita formación”, concluye Jaiver. Y agrega: “Hay niños que crecen en medio de la soledad, la indiferencia, las drogas, la banalización. Por lo que es necesario que la administración apoye la permanencia de estos nuevos espacios”.