Santa María de los Dolores perdió el techo, pero no la fe

Hasta la medianoche los feligreses trataron de salvaguardar lo que se pudo entre las ruinas. Al día siguiente, la firma Técnica y Arquitectura, especializada en estructuras y techos, se encargó de la remoción de los escombros y evaluó los daños. “En la nave central del templo, una de las 5 cerchas de madera se reventó y el techo se vino abajo; averió el piso, afectó las bancas, comprometió los muros laterales y el soporte sobre el altar”, explica el arquitecto Carlos Arango.

Para evitar que se desplome la fracción averiada sobre el altar se removieron las tejas, se reemplazará la cercha y se revisarán las demás para determinar si se refuerzan o se cambian; por eso no se ha podido cuantificar los daños.

Y todo por una falla constructiva

De acuerdo con la evaluación el problema obedeció a una falla constructiva. Sin embargo, se detectó que las tablillas son de pino, una madera muy débil para el soporte, y sin inmunizar, lo que las hace más vulnerables a la humedad y el comején. Según el arquitecto, una cercha bien instalada puede durar hasta 100 años. Pero estas fallas ocurren porque la mano de obra instala las estructuras de forma empírica, sin tener en cuenta las exigencias de seguridad y resistencia que requieren la madera o el acero. “Lo más grave es que estos daños no se perciben a simple vista y suelen presentarse de forma sorpresiva”, explica Carlos Arango.

Solidaridad y paciencia las claves de la reconstrucción

Se tiene previsto que para mediados de febrero culminen los trabajos de demolición del techo. La intención de la parroquia es que el templo esté listo para la Semana Santa, pero depende de que consigan a tiempo los recursos. ”Por eso acudimos a la solidaridad y la buena voluntad de los feligreses para que podamos reconstruir lo derrumbado”, explica el párroco Julio Uribe Uribe.

25 años sin problemas

El 15 de septiembre de 2005 el templo de Santa María de los Dolores cumplió 25 años de inaugurado y en su historia no se había presentado ninguna falla a nivel estructural.

El templo cuenta con una capacidad para unas 300 personas.

Por ahora la iglesia será custodiada por los vigilantes del sector.

Para canalizar las donaciones se habilitó una cuenta bancaria, la cual puede ser consultada en el despacho parroquial, teléfonos 268 9455 y 2 66 2623.