Salas de velación en zonas residenciales

En ese entonces, Vivir en El Poblado hizo averiguaciones con las curadurías Primera y Cuarta, quienes confirmaron la afirmación de los vecinos, los cuales sostenían que las normas actuales no permiten que las salas de velación funcionen en zonas residenciales. La apertura que ellos creían inminente, entonces, no lo fue, pues hasta la fecha no existen locales de este tipo en el sector.

Aparte del aspecto normativo existían otras preocupaciones que se han reaparecido. Temen, por ejemplo, que la copropiedad se vea afectada por algunos hechos que según ellos podrían producirse durante las velaciones, tales como tiros al aire o escándalos de borrachos. También los preocupa el tema del tránsito.

¿Por qué revivió la preocupación?

Dos fueron los factores que nuevamente encendieron las alarmas de los habitantes de Poblado del Campestre. En primer lugar, un proyecto de acuerdo presentado por el concejal Gabriel Jaime Rico, “por medio del cual se definen políticas públicas para el sector funerario”. En segundo lugar, un borrador de las modificaciones al Plan de Ordenamiento Territorial, cuya discusión se lleva a cabo actualmente en el Concejo, suministrado a los vecinos por la Dirección de Planeación.

El proyecto de Rico establece, como únicos requisitos para la localización de salas de velación, que estas cuenten con una salida directa a la vía pública, que los accesos vehiculares no estén ubicados frente a complejos viales y que la sala como tal no esté ubicada en edificios de apartamentos. Esto sería para instalarse en zonas comerciales, categoría que de momento no tiene el sector donde está Poblado del Campestre. Sin embargo, la comunidad teme que con las modificaciones al POT su zona deje de ser residencial.

En el borrador de las modificaciones que conocieron los habitantes de la urbanización hay un aparte que dice que “no deberá existir colindancia con propiedades destinadas al uso residencial ni estar situadas en edificios de multifamiliares de uso de vivienda”. Esto les parece adecuado, pero no están de acuerdo con lo que sigue, y es la posibilidad de que las salas de velación puedan colindar con el uso residencial si entre ambos hay áreas construidas con usos complementarios a los de la funeraria, como cafeterías y parqueaderos. Creen que esto es insuficientes para evitar las complicaciones que vislumbran.

Fusión de proyectos

En la primera polémica, la de principios de 2005, Carlos Hernando Jaramillo, Subsecretario de Planeación, dijo a Vivir en El Poblado que, así el POT cambiara, “tenemos muy claro que ese uso en sectores residenciales no será permitido”. Según dijo Álvaro Lara, de Planeación, existe la posibilidad de que el proyecto de Gabriel Jaime Rico quede incluido dentro de las modificaciones del POT. Habrá que esperar, entonces, lo que decida el Concejo.