Ruidos y silencios, túnel adentro

Avanza la construcción del megaproyecto Túnel de Oriente con poca información disponible para los medios de comunicación y muchos reparos en el ambiente


Render del aspecto que ofrecerá, a partir de agosto de 2018, el portal Túnel Seminario, en el llamado intercambio Baltimore. Cortesía Concesión Túnel Aburrá Oriente S. A.

Por Fernando Cadavid

Es como si en un extremo del tubo se concentrara el ruido de los más variados decibeles, originado en algunos ambientalistas, líderes de opinión y conocedores del tema, y en el otro extremo se acumulara el silencio que persisten en guardar los responsables del proyecto. El secretario de Infraestructura de Antioquia, Rafael Nanclares, fue contundente en su respuesta a la solicitud de información para Vivir en El Poblado: “No entregaremos declaraciones hasta el 10 de junio”, hizo saber por medio de un vocero.

El inventario de la algarabía comienza con la oposición de grupos de ambientalistas que desconfían de las medidas de mitigación del impacto ambiental que implementa el concesionario.


Punto de partida del megaproyecto, que avanzará 8.229 m bajo la montaña de Santa Elena

Tal vez la voz más iracunda sea la del exministro de Minas y Energía Jorge Eduardo Cock Londoño, que recoge el sentir de su colectivo: “Mi punto fundamental es que al disminuirse el nivel freático muchas plantas pequeñas como helechos y líquenes ya no alcanzarán con sus raíces a tomar el agua, entonces el rastrojo se seca y se pierde la capa absorbente que forma una especie de esponja en todos los montes. Así, las lluvias no penetran en la tierra sino que ruedan por la superficie, de manera que desaparece el papel del bosque: se muere, y con él las aguas”. Agrega, pesimista, que “prácticamente eso será un desierto, como en Boyacá o en Santander”. Interrogado sobre los resultados de la protesta que encarna, responde desolado: “Que lo venzan a uno en una causa noble, justa y tan evidente, eso duele mucho, eso lo deja a uno sin alientos”.

Esteban Quintero
Jorge Eduardo Cock

A estas y otras críticas se refirió Sebastián Álvarez, gerente de Proyectos Estratégicos de la Secretaría de Infraestructura Departamental, según registro de Vivir en El Poblado del 21 agosto de 2014: “La discusión ambiental ha existido a lo largo del proyecto y los contradictores mencionan que el túnel va a secar a Santa Elena o va a abatir el nivel freático, es una inquietud válida”. Explicó cómo, en su momento, el Ministerio de Ambiente asumió la competencia y revisó el licenciamiento del proyecto, para verificar qué tan crítico era el abatimiento del nivel freático. Finalmente el Anla (Autoridad Nacional de Licencias Ambientales) le hizo 32 requerimientos a Cornare los cuales, una vez atendidos, facilitaron la expedición de la licencia ambiental definitiva.

La clave para evitar que el tubo se convierta en esponja que desde el interior absorba las aguas de la montaña, está en la utilización de un sistema de preinyección que impermeabiliza sus paredes. El concesionario espera mitigar así el problema, aunque admite que no es una solución radical. Al respecto, Cock Londoño hace notar que en la resolución de autorización se da una concesión de veinte litros por segundo de aguas provenientes de la infiltración subterránea, de la que sale por la boca del túnel. “Es un chorro”, grafica.


Huellas entre el tapete verde del Oriente, que dan cuenta del lugar de inicio del túnel, en el portal cercano a la glorieta Sajonia

Nuevas advertencias
Este registro del bullicio se prolonga con las funciones de advertencia emitidas por la Contraloría General de la República. Las dos más recientes (junio de 2014 y abril de 2015) insisten en la gravedad de los riesgos, dadas la sensibilidad y vulnerabilidad del recurso hídrico superficial y subterráneo. Sostiene que la construcción y operación de los túneles Seminario y Santa Elena configuran unos escenarios de “amenaza alta”. En consecuencia, se secarán nacimientos, acuíferos y humedales, en una proporción mucho mayor a lo admisible para una obra de esta naturaleza.

También aparece otra estridencia, cuantificable, referida a las detonaciones que le dan forma a un “hueco” que ya mide unos 200 metros en su avance montaña adentro. Ya empezó también el trepidar que perfilará el segundo túnel. Estruendo que sacude las casas vecinas, que despierta a sus moradores en medio de la noche, que siembra zozobra entre los niños y pone en fuga a los animales, según testimonio de un vecino cuya vivienda está situada a unos mil metros de la boca del túnel. Además de la polvareda que llega con cada trueno.

El silencio oficial es mitigado por la voz de algunos líderes antioqueños. Es el caso del diputado Esteban Quintero Cardona, para quien resulta fundamental respetar las instituciones. Precisa que los estudios y decisiones de Cornare le merecen total credibilidad: “Es importante destacar que se tuvo en cuenta a las organizaciones defensoras del medio ambiente, y gracias a ello tendremos una obra muy estudiada y que asegura que se mitiga el posible daño que se produzca. Tenemos que creer que Cornare hará las cosas bien”.


Aquí se construirá el portal occidental del Túnel Seminario, sobre la vía Las Palmas, a unos cinco kms de la glorieta de San Diego. Foto Karin Ritcher.

Quintero insiste en que, por equidad y justicia, la Alcaldía de Medellín debe vincularse financieramente con un megaproyecto que facilitará la expansión de la ciudad y del área metropolitana. Hay antecedentes sanos: el aporte económico al Túnel de Occidente y al Túnel de El Toyo, este último con un aporte cercano a los 500 mil millones de pesos. Se pregunta: ¿Cómo no asociarse a un túnel que es más doméstico y que genera más desarrollo?”.


Fotos Karin Ritcher

Esperando una respuesta
Al efecto, la corporación ha enviado dos oficios al Alcalde Aníbal Gaviria (diciembre de 2013 y marzo de 2014), pero no ha obtenido respuesta, por lo cual en sesión conjunta de hace dos semanas con el Concejo de Medellín, los diputados firmaron una proposición para que los ediles hagan la solicitud formal o mediante control político. Si persiste el silencio, llevarán la iniciativa a las agendas de campaña de los candidatos a la Alcaldía, para que se conozca su posición.

Lo cierto es que si la respuesta es negativa, el diputado prevé que se les viene un cobro adicional por valorización a sectores de los estratos 5 y 6 de El Poblado, por las obras del Túnel. La Asamblea hizo una sesión descentralizada en el municipio de El Carmen de Viboral en julio de 2014. Allí se logró que la Administración Departamental accediera a una propuesta que lideró Quintero, referida a que el Departamento y el concesionario no cobraran valorización a los estratos 1 a 4. También, que la concesión no fuera hasta 2037 sino hasta el 2040, de manera que el recurso económico adicional pudiera cubrir parte de la valorización pendiente.

El proyecto no se debe pensar como un túnel aislado, sino integrado a un conjunto de obras complementarias que necesita la región del Oriente, pero cuya concreción beneficia también al área metropolitana. Por ello, en una mesa de movilidad con autoridades y organizaciones del altiplano, entidades privadas, la Administración Departamental y la Asamblea, identificaron veinte obras complementarias. Se empiezan a visibilizar cinco; la primera, el intercambio vial Los Sauces, en el municipio de Marinilla.

Al reinicio del proyecto Túnel de Oriente, que se produjo el 20 de agosto de 2014, la Administración Departamental incluyó en el presupuesto el “ofrecimiento” del presidente Santos, en su campaña por la reelección, de aportar 120 mil millones de pesos para cubrir el componente de valorización.
En relación con la profusión de túneles previstos para las Vías de la Prosperidad, se ha dicho que el del Oriente servirá de modelo en cuanto a la prevención del posible deterioro ambiental, por cuanto se ajusta integralmente a la normatividad adoptada por la Anla. Pero el exministro Cock no es tan optimista: “Los túneles pensados para esos proyectos no tienen el problema de este, ni lo tienen los de Europa que penetran en tierras deshabitadas y no son tan largos.


Conjugar desarrollo y respeto

María Mónica Echeverri fue subsecretaria de Cultura Ambiental de Medellín, y es líder de opinión de la zona de influencia del proyecto. Reflexiona acerca de que los grandes bloques de empresas de la ingeniería en Antioquia son muy fuertes, con mucha incidencia en los ámbitos político, económico y social. Sus mecanismos de presión han derivado en la concreción de grandes obras de infraestructura, y el Túnel de Oriente no fue la excepción. Ello no necesariamente es censurable.

Afirma que del túnel se ha hablado durante más de una generación, pero nadie se atrevía a darle el empujón final. Empujón que resultó de los intereses ya mencionados y de la presión urbanística, comercial e industrial que el saturado Valle de Aburrá ejerce sobre el Valle de San Nicolás, para integrar estos dos polos de producción.

“Esa infraestructura no la necesita el Oriente, sino Colombia entera, por la dinámica de movilidad y desarrollo que implica. Pero se requiere que haya equilibrio entre los conceptos tecnología (ingeniería), movilidad, componente ambiental y productivo: que todos estos sectores se desarrollen de manera armónica, para concretar el desarrollo regional. Aquí sí que tienen peso las teorías del desarrollo sostenible”, añade.

Revela que a Cornare le han advertido que las cargas y frecuencias en el manejo de la dinamita tienen que hacerse con una tecnología diferente, que debe exigir que las detonaciones se hagan de manera adecuada, porque es posible respetar el hábitat del hombre, no alterar su quehacer cotidiano. Que la corporación reclame por tareas de mitigación, para que se respete a quien duerme, a los niños. Se trata de equilibrar el desarrollo con el hombre, los animales y con la naturaleza.