Resurge temor en la Cola del Zorro

Resurge temor en la Cola del Zorro
Un experto en estabilidad de estructuras alerta sobre riesgos por nuevas construcciones en la Cola del Zorro. Los constructores insisten en que todo está bajo control

El ingeniero civil y profesor de la Universidad Nacional, José Darío Aristizábal, director de GES (Grupo de Estabilidad Estructural) alerta sobre lo que considera podría estar sentando las bases para la ocurrencia de una tragedia “similar o peor a la de Alto Verde”, acaecida en noviembre de 2008. Se refiere al inicio reciente de la construcción de un edificio de apartamentos, en la carrera 15 con la calle 9 A, también en la Cola del Zorro.
“Esta es una zona de riesgo y están haciendo una excavación con tres máquinas retroexcavadoras, un talud que ya va en los 20 metros de profundidad”, manifiesta con preocupación este ingeniero de la Facultad de Minas, quien habita en la urbanización de casas Villa Verde, la cual colinda con la nueva construcción. “El riesgo se aumenta con estas excavaciones. Cuando se remueve la tierra en una pendiente como esta, el suelo se desestabiliza, a lo que contribuyen las vibraciones de la maquinaria y el reventar las piedras con el sistema de mecha”, dice. Advierte, además: “Estos son terrenos que van reptando y desplazándose lentamente y podría venirse abajo la torre de 25 pisos de apartamentos que terminó de edificarse después de lo de Alto Verde, al lado de la nueva construcción. Es un suelo residual, arcilloso y muy jabonoso, que se va moviendo lento. El miedo que tengo es que también estas 10 casas (Villa Verde) se conviertan en un escenario similar a Alto Verde”.

“Que venga el Simpad”
Según este experto en estabilidad de estructuras, el peligro de lo que califica como una falta de respeto a la naturaleza se incrementaría con una nueva temporada de lluvias, como la que precedió a la tragedia de 2008. Como se recordará, el derrumbe que ocasionó la muerte de doce personas en la urbanización Alto Verde se debió, de acuerdo con una comisión evaluadora, al mal manejo de aguas y a las inadecuadas condiciones de realización de un talud en la zona, lo que se agravó con el fuerte invierno.
Por considerar que la nueva construcción pone otra vez en peligro a esta área de El Poblado y la vida de muchas personas, el ingeniero Aristizábal se comunicó con la línea única de emergencias 123, pero considera que la respuesta no fue la adecuada. “Mandaron a dos policías, pero se fueron porque los constructores tenían los papeles en regla. Quedaron en que vendría alguien del Simpad (Sistema Municipal de Prevención y Atención de Desastres) pero han pasado varios días y aún no han venido”. Para este profesor, es preciso y urgente que el Simpad investigue y tome cartas en el asunto, toda vez que esa es su función: prevenir emergencias.


José Darío Aristizábal

“Los estudios están en regla”
El proyecto al que se refiere José Darío Aristizábal es Aniz Estudios, un edificio con 12 pisos y 50 apartamentos. Lo construye la empresa Conintel (Construcciones Inteligentes) y tiene licencia de la Curaduría Cuarta de Medellín, con el radicado 05001-4-10-4265. Acerca de las inquietudes manifestadas por este experto en estabilidad de estructuras, el curador cuarto, Wilmar Serna, responde a Vivir en El Poblado: “El proyecto cumplió con todos los requisitos, puesto que se le otorgó la licencia. Los estudios están en regla. Además el lote forma parte de la Unidad de Gestión A del Plan Parcial La Cumbre.” Valga aclarar que este plan parcial fue aprobado antes de la tragedia de Alto Verde.
Por su parte, el ingeniero civil Julio Vélez, gerente general de Conintel, asegura que el proyecto Aniz cuenta con todos los estudios técnicos de rigor y que su construcción no conlleva riesgos. “Tiene los estudios estructurales al día y las recomendaciones del ingeniero de suelos, quien hace visitas técnicas periódicas y recomendaciones para que se haga el manejo de taludes con cero problemas de estabilidad. Hay protección de los taludes con maya y cemento. Técnicamente se esta haciendo al pie de la letra. También hay control permanente de los residentes de la obra”. Agrega que Conintel tiene en esta zona la experiencia de construcción de Zándalo, el edificio contiguo. Por último, invita a los vecinos o a las personas que lo deseen, acercarse a ellos para revisar y explicarles el proyecto, con el fin de ahuyentar los temores.