¿Quiere estudiar en EE.UU.? ¿No tiene plata ni visa? ¡No todo está perdido!

Estudiar en EE.UU

Hay 1.600 opciones para elegir y muchos auxilios disponibles en universidades, sin necesidad de pagos de intermediación, ni la obligación, en todos los casos, de demostrar solvencia económica.

Por Sebastián Aguirre Eastman / sebastian.aguirre@vivirenelpoblado.com

Recuerda Christie Culp, vocera de Loyola Marymount University de Los Ángeles, el caso de un uruguayo quien, sin más recursos que su excelente rendimiento académico, convenció a la institución para obtener una beca completa que incluía, además del estudio, alimentación y alojamiento.

“Sí hay maneras, es verdad que algunas universidades son caras, pero hay muchas otras que ofrecen este tipo de becas y otros auxilios. Basta con que el interesado se informe sobre cómo esto puede ser posible y creer en su sueño”, comenta Christie.

El de los latinos, y en especial de los colombianos, es un mercado muy apetecido por las instituciones estadounidenses. Cada año, según registros de Education USA, 8.000 de los nuestros se van a estudiar a ese destino.

Slavko Bradic, director asociado de The George Washington University de Washington, DC, dice que su presencia en las aulas les brinda una mentalidad distinta no solo a la entidad como tal sino a su comunidad.

“Tener pensamientos de distintas partes del mundo estimula la creatividad en todos nuestros estudiantes”, afirma Bradic, quien junto a Christie y otros voceros de instituciones como American University, Fordham University, Grinnell College, Les Roches, Salve Regina University, Trinity University, UCLA y University of Rochester estuvieron el lunes 24 de septiembre en la sede Centro del Colombo Americano compartiendo información con interesados en estudiar en EE.UU.

La iniciativa fue del Colombo Americano y Education USA, una red adscrita al Departamento de Estado de ese país que fomenta el estudio de cursos de inglés y programas de pregrado y posgrado (maestrías y doctorados).

La red, afirma Érika López, consejera de Education USA en Medellín, cuenta con 1.600 universidades de EE.UU. y la labor de la entidad es conectar a los interesados con dichos centros para hacer el proceso de registro y admisión.

Érika compartió con Vivir en El Poblado recomendaciones para tener mayores posibilidades de llevar un proceso exitoso en EE.UU.

 

¿Qué papeles se deben conseguir?

Si es para estudiar inglés los únicos requisitos que se piden es la aplicación en la universidad que el estudiante elija y demostrar que tienen dinero disponible en la cuenta bancaria que sirva como soporte para justificar los gastos durante su estadía (“mínimo deben ser cinco millones de pesos por mes”, señala Érika López).

Para hacer un pregrado o posgrado, el candidato debe presentar las calificaciones (si es para pregrado, las de bachillerato y si es posgrado las del pregrado), el diploma, entre dos y tres cartas de profesores y un ensayo motivacional, en el que explique por qué, en su concepto, la universidad lo deben aceptar. Acá, dice Érika, es válido “chicanear” con todos los logros, eso sí, que sean demostrables.

 

¿Y la visa?

Tener la visa previamente ayuda, pero si el solicitante no cuenta con este documento, en el proceso está incluida la aplicación para la visa de estudiante, que con la aceptación por parte de la universidad es más que probable que le sea otorgada por el Gobierno de EE.UU.

Esta visa tiene restricciones de trabajo en ese país, salvo que lo hagan dentro de la universidad en la que fue aceptado.

 

¿De qué porcentajes son las becas que otorgan las universidades?

Eso depende de cada institución, aunque en el proceso Education USA intercede para negociar el auxilio. Hay estudiantes a los que, aún cuando tienen escasos recursos, con su rendimiento académico y otras facetas personales logran obtener el 100% del auxilio, pero no hay una regla que defina un porcentaje fijo de apoyo.

 

¿Cuál es el porcentaje de aceptación de colombianos en las universidades?

La consejera de Education USA afirma que el porcentaje de aceptación de interesados en estudiar en ese país ha aumentado en los últimos años, del 50% al 95%. Los pocos que no lo logran por lo general cometen errores en el proceso de diligenciamiento y acopio de documentación. Entre 2016 y 2017, los colombianos fueron el 18% del total de aceptaciones de estudiantes internacionales, cuando en años anteriores esa cifra no pasaba del 8%.

 

¿A quién acudir para recibir asesoría?

Érika López señala que en la ciudad hay agencias que ofrecen sus servicios a los estudiantes interesados, previo el pago por la intermediación, para conseguir un cupo en una universidad de EE.UU. En el caso de Education USA, por ser una entidad oficial, “solo se pide una cuota única de 150 mil pesos, independiente de si va a aplicar a una o diez institución”.

Hay 1.600 universidades disponibles, por lo cual Érika recomienda seleccionar muy bien la institución a la que se quiere postular. “Todos quieren ir a Harvard o Yale, pero estas son las más caras, las más competidas y las que menos recursos brindan”.

 

¿Cuánto cuesta y qué tiempo toma el proceso?

El valor puede variar. Hay universidades que cobran 70 dólares por el proceso de admisión como hay otras que piden hasta 300. Ya luego se incluyen otros costos que dependen de los requisitos que exija cada institución o el que cobran las agencias intermediarias -que no es el caso de Education USA-. En cuanto al tiempo, Érika López señala que si es para estudiar inglés el trámite puede tomarse de dos a tres meses, pero si es para posgrados no baja del año, incluso los 18 meses. “Hay quienes se gradúan en diciembre y ya quieren irse a estudiar a EE.UU. en enero”, afirma.

 

¿Qué asuntos pueden incrementar sus posibilidades?

El rendimiento académico es clave, pero hay otros factores que inciden para que una universidad no solo acepte recibir al estudiante en sus aulas sino que le otorgue apoyo económico. Érika López destaca dos muy importantes: el primero es realizar alguna labor social: “a las universidades les gusta que las personas le devuelvan a su comunidad algo de los beneficios adquiridos en el estudio u otra labor. Puede ser un voluntariado, practicar algún deporte, estar en un grupo musical. En otras palabras, que además de ser brillante en lo académico, también lo sea en la parte humana”.

Lo segundo, agrega la consejera, es ser muy honesto en cada una de las respuestas de los formularios. Hay quienes caen en el error de pedirle a alguien que le escriba el ensayo motivacional.

Otro error frecuente es que el estudiante envía, por sus propios medios, las calificaciones de exámenes como el Toefl, cuando esta diligencia la debe hacer la entidad calificadora.