Qué peligros los que acechan en las redes sociales

Qué peligros los que acechan en las redes sociales
Ilustración por Eloy Toro.

Contactar con extraños acarrea una incertidumbre que, en ocasiones, nos expone a un riesgo desconocido. Con esta historia lo comprenderá.

“Conocí en Tinder a una supuesta abogada. Hicimos match. Empezamos a hablar y me contó de su trabajo. La invité a salir un sábado, y dijo que sí. Que le gustaría un café, hablar y luego bailar salsa. En eso quedamos.

Cuando llegó el sábado, la llamé y le pregunté dónde nos veíamos y a qué hora. Respondió que sí quería verme, pero que no quería calle. Pensé que se estaba arrepintiendo. O que estaba cansada. Respondió que no se trataba de eso, que no estaba en buena disposición para salir.

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Le pregunté qué le pasaba, y me dijo: ‘Si vieras cómo estoy’. Le dije: ‘Cómo estás, pues, ¿enferma?’. Y me mandó una foto desnuda en la cama.

Le seguí el juego y quedamos de vernos en un motel. Me dijo que nos viéramos en tal esquina de tal calle antes de entrar. Desde el principio sospeché porque sé muy bien qué clase de persona soy físicamente, para que una mujer se me ofreciera de ese modo, pero igual accedí, por curiosidad.

Le pedí a un amigo taxista que me llevara y le conté toda la historia. Él me dijo que seguramente me iban a robar, con burundanga y eso. Llegamos media hora antes de la cita, y nos ubicamos a una cuadra de distancia. Desde allá la vimos llegar en un taxi, sola, pero iba seguida por otro carro, donde iban dos tipos. La bloqueé en el celular y me quedé observando. Al cabo de un rato, de insistir en llamarme, llamó a sus acompañantes, se subió en el carro y se fue”.

Claves para no ser víctima

La historia le ocurrió a Mauricio López, pero es el mismo libreto que han narrado otras personas que sí terminaron como víctimas de este modo en que operan delincuentes que se mimetizan en redes sociales para cometer sus delitos.

El comunicador Johan Duque, experto en temas digitales, y antes usuario de aplicaciones como Tinder y otras similares como Badoo y Hi5, entre otras, comenta que lo ideal es que al hacer contacto con alguien existan muchas afinidades entre sí y contactos en común, que pudieran validar si el perfil es real o no.

Las recomendaciones del especialista son:

  • Migrar a otro medio distinto de la aplicación para continuar con la conversación. Puede ser mediante Whatsapp.
  • Intercambiar fotos, pero no de cuerpo sino de situaciones de la vida real.
  • Poder hablar por teléfono.
  • Validar que, si dice trabajar en alguna empresa, que así sea.

Y un dato clave, añade Duque: “que el perfil no lleve mucho tiempo activo. Si está buscando un contacto rápido, qué necesidad tiene de estar tres años en la búsqueda”.

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