Qué pasa con la seguridad

    Nos sigue preocupando el tema de la seguridad en El Poblado. Si bien no es un asunto nuevo y el delito existe en todas las ciudades del mundo, no tenemos por qué resignarnos ni acostumbrarnos a él como si fuera parte del paisaje. Mucho menos, pasar por alto nuevas modalidades que empiezan a permear y a tratar de abrir un nicho en la comuna 14, como son las extorsiones a algunos locales comerciales.
    Nos ha sorprendido en estas primeras semanas del año la cantidad de casos que los ciudadanos, con impotencia, han dado a conocer a nuestra redacción: hurtos a peatones en aceras y parques, a conductores en movimiento o estacionados; atracos en los apartamentos y en los establecimientos comerciales. Nos sorprende aún más lo temerario de algunas de estas acciones delictivas. Por ejemplo, que seis delincuentes en tres motocicletas se hayan detenido a atracar a varios vehículos que estaban haciendo fila en un semáforo en plena hora pico. El hecho ocurrió en la Avenida 33, cerca a Sandiego. Esto da cuenta del convencimiento que tienen los ladrones de que nadie los detendrá -en efecto, nadie los detuvo-, y de que los ciudadanos estamos a su merced. Casos similares y recurrentes, con motos y sin motos, han sucedido en las transversales, en la calle 10, en la Avenida El Poblado, en el Parque Lineal La Presidenta y en diferentes barrios de la comuna 14.
    Queremos llamar especialmente la atención de la nueva administración municipal, para que analice lo que está pasando y tome a tiempo los correctivos. Es mejor coger el toro por los cuernos, antes de que suceda lo mismo de otras zonas de la ciudad, donde la delincuencia encontró el terreno abonado para establecerse y después no la podido sacar nadie, ni con tanquetas ni operaciones Orión. ¡Ah!, y no basta con citar a reuniones del Comité Local de Gobierno, ni con las comisiones accidentales del Concejo, pues de eso hemos tenido mucho. No son suficientes los esfuerzos de unos pocos líderes y concejales, ni las denuncias valientes de residentes y comerciantes con alto sentido de civismo, si en esas reuniones los funcionarios representantes de la Alcaldía no tienen poder de decisión o prometen acciones fabulosas que no se cumplen.
    Valga reconocer que el comandante de la Estación Poblado de Policía, teniente coronel Fabio Rojas, ha estado atento y pendiente para prestar seguridad en la comuna y ha realizado operativos con buenos resultados. Pero tampoco ha sido suficiente, porque lo cierto es que otros delincuentes siguen libres y haciendo de las suyas.
    Es mucho lo que está en juego. No es solo la calidad de vida a la que todos tenemos derecho sino el crecimiento de Medellín como destino turístico, cultural y de negocios, pues sabemos que buena parte de la internacionalización de la ciudad se sustenta en lo que pasa y se ofrece en El Poblado.