“Qué desgracia tan infinita”

“Algunos indigentes han convertido al parque la Presidenta en un lugar para pasar la noche, con una imagen negativa para el sector hotelero, pues frente al Hotel Dan Carlton pasa la quebrada La Presidenta, y el parque fue restaurado por la Alcaldía, invirtiéndole millonarios recursos. A este parque también acuden todos los días los niños y los adultos mayores para hacer ejercicios dirigidos por físico–culturistas. Parece que no tuviera dolientes. Qué desgracia tan infinita”. El comentario es de César Cárdenas.