¿Qué aprendimos de la contingencia ambiental?

¿Qué aprendimos de la contingencia ambiental?

Comencemos por respetar las normas. Solo en Medellín, se impartieron 30.384 comparendos por pico y placa. Y podemos ir más allá en prácticas sanas para el ambiente. También en eficiencias: el 15% de los viajes en carro particular recorre tramos cortos.

Cuarenta y ocho días estuvimos en contingencia ambiental y otra vez es tiempo de proyectar la ciudad, su salud, movilidad, productividad, comercio, y el aire que queremos respirar no solo para octubre-noviembre, o el ya también previsible marzo-abril, sino el del largo plazo, de manera consistente y sostenible.

En estos días, las autoridades insistieron en su compromiso de trabajar para que Medellín sea considerada capital de la movilidad eléctrica. Asegurar una flota de 64 buses de servicio público y de 200 taxis que rodarán sin gasolina, es una buena cuota. Otro aporte ambiental son las dos mil bicicletas que se sumarán a las mil hoy disponibles en el Aburrá en el sistema Encicla. O las 105 empresas vinculadas al pacto por la calidad del aire y que deben adoptar acciones contra las emisiones contaminantes. En la misma línea se cuentan los planes de chatarrización o el mejoramiento de los combustibles.

En el Aburrá el 39% de los viajes se realiza en moto, el 23% en metro, el 19% en bus, el 13% se hace en carro particular y el 6% en taxi. En Medellín 175.821 vehículos no tienen que cumplir pico y placa.

Pero la solución no es exclusiva de las autoridades ni debe depender solo de proyectos de gran dimensión y de altas inversiones -el transporte público eléctrico requiere 75.229 millones de pesos-. La tarea también la debe asumir la ciudadanía, desde el concepto del esfuerzo individual, tan valioso como subestimado.

Se dice que en 21 días es posible crear un hábito. Pues ya nos tallamos durante estas 48 jornadas y ya hubo tiempo suficiente desde 2016 para entrenarnos en otras formas de vivir, cuidar y sacarle provecho a la ciudad.

Primero, respetando las normas. Ahí hay un vacío. Desde el 18 de febrero, en 13.300 mediciones de contaminantes realizadas en las calles, el 41% de los vehículos se rajó. Además, solo en Medellín, se impartieron 30.384 comparendos por pico y placa -sin que todos puedan ser calificados como faltas de civismo: con la movilidad actual no es fácil calcular los recorridos y las llegadas a tiempo antes del corte del pico y placa-.

Luego, adoptando prácticas sanas para el ambiente. Alternativas hay muchas, como por ejemplo los 15.000 alquileres por día que reporta Encicla. O revisar eficiencias: el 15% de los viajes en carro particular son para recorrer menos de tres kilómetros.

En estos días que invitan a la reflexión, Vivir en El Poblado le propone Vivir consciente. Que la calidad del aire sea uno de esos propósitos. De uno en uno claro que la ciudadanía construye.

Los próximos días serán de aires entre buenos y aceptables. Pero octubre-noviembre no nos deberían poner en alerta. Ya no debería haber sorpresas.

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