Pum, tas, shsss, el Ensamble de Percusión de Eafit.

En Medellín, la verdad sea dicha, no hay muchas oportunidades de apreciar formas de expresión musical que aunque no son tan extrañas como para llamarlas no tradicionales, si son fuera de la norma local. Ese es el caso del Ensamble de Percusión de Eafit, un grupo que en los últimos años le ha ofrecido a la ciudad una nueva forma de aproximarse a la música y que ha logrado transformar la expectativa inicial (la mente en blanco) de muchos de quienes asisten a sus conciertos, en un descubrimiento musical encantador.

Gracias al trabajo que en los últimos años ha adelantado el maestro Alexander Ziborov con sus alumnos de percusión en el programa de música de Eafit, en Medellín hemos podido apreciar las posibilidades sonoras y rítmicas que abren este tipo de formaciones. El metalófono, la marimba, el xilófono, el vibráfono (y los timbales, los gongs, las congas, etcétera) son ahora parte de nuestra escena local musical.

Por la calidad de su trabajo, han sido reconocidos nacional e internacionalmente, y compositores como el puertorriqueño Carlos Vásquez o el colombiano Andrés Posada han escrito obras para ellos. Son Fantasía cíclica y Figuras líticas, respectivamente. Con ellas han demostrado su calidad musical interpretativa y han asombrado al público con la riqueza de la música contemporánea.

Como lo explica el maestro Ziborov, las posibilidades que ofrecen ensambles como este representan un reto aún para los músicos profesionales y los compositores aprovechan ese universo rítmico, percutivo y melódico para sumergirse en un universo creativo que despierta sensaciones inesperadas en el público.

Carlos Vásquez, por ejemplo, incorporó en Fantasía cíclica el sonido de unos rines de carro, cosa que puede parecer traída de los cabellos cuando se expresa con palabras, pero otra cosa es oírla en el contexto de la obra y con la interpretación del Ensamble. La tensión y la atención se mantienen todo el tiempo y siguen la invitación del compositor por timbres, ritmos y melodías enriquecedoras de principio a fin. Es realmente estremecedor.

Aún así, el trabajo de este grupo de músicos ha incorporado transcripciones de obras del repertorio clásico y tradicional colombiano hechas por el maestro Ziborov, con lo que le dan un elemento de cercanía al público en sus conciertos y con lo que además demuestran todo de lo que son capaces musicalmente, pues la percusión, un elemento integral de la música en todas las culturas, es también fundamental en esta parte del mundo en el que el intercambio entre músicos académicos y folklóricos ha enriquecido el trabajo de ambas partes.

En el futuro cercano el Ensamble tiene la grabación de su segundo disco compacto en el que recogerá obras escritas especialmente para ellos y otras del repertorio clásico, la concreción de una serie de invitaciones a tocar en el exterior – han sido invitados a tocar en Venezuela, Estados Unidos y Brasil- y prepara su participación en el Encuentro Internacional de Percusión que hará Eafit al final de este mes. En el futuro no solo oiremos su música sino lo mucho y bueno que dirán de ellos. El Ensamble de Percusión de Eafit está integrado por Sandra Gómez, Pilar Vélez, Juan Fernando Montoya, Nicolás Guevara, Alejandro Ruiz y Alexander Ziborov, el director.