Proyecto vial en Benedictinos crea polémica

La obra hace parte del Megaplán Vial de Envigado

Envigado adelanta su plan de movilidad con 25 obras de infraestructura vial, algunas de ellas en los límites con El Poblado. Desde el año 2008, ese municipio conformó un comité para estudiar los problemas relacionados con la movilidad, integrado por las secretarías de Obras Públicas, Planeación, Movilidad y Medio Ambiente. Este comité recopiló información e hizo una revisión exhaustiva en relación con la movilidad del municipio, para dar una solución.


Panorámica sector La Abadía (calle 41 con carrera 24 Sur). En este sitio se proyecta construir el polémico puente. Foto cortesía

A partir de ese estudio, en el año 2012 Envigado identificó que se debían adelantar 25 obras de infraestructura vial, de las cuales 12 se ejecutarían por valorización. Cuatro de estas 12 obras se encuentran en los límites con Medellín y particularmente con El Poblado: la construcción de la paralela norte a la quebrada de la Ayurá; la ampliación de la Avenida Las Vegas a un tercer carril, entre las calles 37 Sur y 19 Sur; el intercambio vial a la altura del Colegio La Salle, y un intercambio vial en el sector del Colegio Benedictinos. Esta última obra, aún sin empezar, ya comenzó a causar revuelo entre los habitantes de las urbanizaciones vecinas, como Canta Piedra, La Abadía, Rincón del Fraile y Condominio Acanto, quienes consideran que su salud y calidad de vida se afectará de manera negativa. A estas unidades residenciales, dicen sus residentes, habría que sumar a los vecinos de los edificios ZU 41-21 y Fiji, todavía en construcción, y los cuales, en su opinión, se verán muy perjudicados.


Carrera 41, sentido norte-sur, sector La Abadía

El citado intercambio comprende tres intervenciones: ampliación de la carrera 41, entre las calles 21 Sur y 24 Sur, en dos calzadas de dos carriles; construcción de un intercambio vial a desnivel en el cruce de la calle 24 Sur (loma de Los Benedictinos) con la carrera 41, donde se hace el paso elevado de la calle 24 Sur sobre la carrera 41; y la ampliación de la calle 24 Sur, entre la entrada del Colegio Los Benedictinos y la carrera 41, en un tercer carril (sector norte).

El porqué de la oposición
Dentro de los argumentos que esgrimen para oponerse a esta obra, expuestos en un documento, están la supuesta desvalorización del sector -urbanizaciones y apartamentos- debido a la cercanía del proyecto, el aumento de la contaminación ambiental y auditiva, de enfermedades respiratorias y de inseguridad en la zona. Igualmente, dicen que la polución generada por el tráfico vehicular, no tendrá medios naturales para dispersarse porque se quedará concentrada entre las cinco unidades residenciales, las que deberán absorber la mayor parte de la contaminación.


Vía paralela a la quebrada la Ayurá con Avenida Las Vegas

Los habitantes de Canta Piedra, La Abadía, Rincón del Fraile y Condominio Acanto, que ya comenzaron a organizarse como comunidad impactada, aseguran: “La obra esta sobredimensionada; su construcción no aporta ninguna solución a la congestión vial sobre este sector, ni a su movilidad; su relación costo-beneficio es bajo para nuestra comunidad así como para las personas de otras zonas que circulan por esta vía. No vemos razonable entonces que el Municipio invierta diecisiete mil millones de pesos ($17.000.000.000) en este proyecto”.

Agregan que la congestión vial sobre la carrera 41 y la loma de Los Benedictinos “solo se presenta en las primeras horas de la mañana, de 6:30 a 8:30, durante los días laborales de lunes a viernes, es decir, solo en el 8.33 por ciento del día; el resto, o sea el 91,67 por ciento del día, la vía no presenta congestión alguna”. Aseguran que la causa de los tacos en el sector, es el alto tráfico vehicular en los cruces de la carrera 43A con La Salle; de la carrera 43A con la calle 21 Sur (en Euro); de la carrera 43A con la calle 17 Sur, y de la carrera 43A con la loma El Campestre.

El ruido, una de las principales preocupaciones
“La exposición permanente a un ruido superior a 60 decibelios empieza a generar problemas de salud (sin considerar los otros efectos nocivos de la contaminación de los vehículos pasando a escasos metros de las viviendas). Los niveles de ruido ambiental permitidos por la ley 627 de 2006 son de 65 decibeles de día y 50 en la noche; en todas las unidades vamos a quedar expuestos a niveles superiores”. Así lo manifiestan los opositores de la obra, y añaden: “Canta Piedra tendrá afectación de su terreno, acercando la vía a sus apartamentos; el puente quedará a escasos 30 metros de la fachada de Acanto, a 15 metros del edificio Fiji y a 20 metros del edificio ZU 41-2; gran parte de la zona verde de La Abadía, desaparece. El puente del proyecto pasará a pocos metros de La Abadía y del Rincón del Fraile”

Qué dice el Municipio de Envigado
“Los procesos de socialización del plan vial se han venido haciendo desde antes que se adoptara el Plan de Ordenamiento Territorial. El POT tuvo conversatorios zonales, tuvo una discusión en el Concejo Municipal que fue abierta, pública, entonces esta administración le pregunta a la comunidad: ¿Dónde estaban cuando se abrieron los canales de participación? Desafortunadamente cuando se abren, la gente no participa”. Esto dice Esteban Salazar, uno de los coordinadores del denominado Megaplán Vial de Envigado. “Nosotros estamos completamente dispuestos a que cuantas veces nos citen a hablar del tema, lo haremos -añade-, pero también esperamos que ellos tengan la disposición para dialogar, no a imponer nada, pero sí estamos tratando de mostrarles con argumentos técnicos cuáles son nuestros puntos de vista; si ellos nos presentan una propuesta y si la empezamos a analizar y vemos algún ajuste que se pueda hacer en el proyecto, que sea viable para mejorarlo, lo haremos; nunca les hemos dicho que no. Ç


< Esteban Salazar, coordinador plan vial de Envigado

Nosotros les dijimos: analicemos el proyecto en dos etapas; la primera etapa a nivel, sin requerir aún la ejecución del puente, que de pronto no se requiere para incluirlo dentro de las obras de valorización porque en los planes de movilidad que tenemos, esas obras pueden esperar cinco años, pero ellos están en la tónica de que ‘hagan lo que quieran en otras zonas pero en esta no’”.

Agrega el coordinador Esteban Salazar que la administración municipal está abierta a dialogar. “Estuvimos en Canta Piedra, vemos unas propuestas que no son inviables, que vamos a analizar, pero de igual manera vemos la necesidad de hacer la obra”. Salazar asegura que el arranque de los trabajos depende del momento en el que se haga el derrame de valorización, programado para finales de este año, y también del concepto que entregue la Junta de Representantes del Municipio de Envigado.