Proyecto de recuperación urbana de La 10

Más allá de las características del proyecto, de su supuesto beneficio en términos de movilidad y espacio público, lo que los asistentes a la reunión vieron antes que nada fue la afectación a sus intereses particulares, a su propiedad y su patrimonio.

La Alcaldía dijo que los permisos otorgados por Planeación para estacionar en el espacio público, legales y vigentes a la fecha, cesarán en un momento dado como parte del desarrollo de la intervención, y que los antejardines serán modificados, a pesar de constituir propiedad privada, para mejorar el espacio público de la zona. Agregó que hay una oferta suficiente de celdas de estacionamiento en los parqueaderos privados y los parquímetros de la zona, y que en últimas la prohibición de estacionar en los antejardines redundará en beneficio de los comercios de La 10, pues al haber aceras y espacio público de calidad, aumentará el flujo de peatones frente a las vitrinas, que además serán visibles porque ya no las taparán los carros.

Todo esto es teoría cuestionable para algunos de los propietarios de predios y comercios de La 10 que asistieron a la reunión. Los funcionarios de la Alcaldía hicieron énfasis en la fuerza legal de sus acciones y en que su proyecto será benéfico no solo para quienes tienen propiedades en La 10, sino para la ciudad en su conjunto.

Modificación de los antejardines

El Municipio ofrece tres alternativas a los propietarios de predios en La 10, con el mismo esquema aplicado en la Avenida El Poblado, para la modificación de los antejardines de acuerdo con los lineamientos de lo que va a construir:

  1. Las obras las hace el propietario con su plata, y sigue las directrices del manual de la obra (para materiales, diseño, etcétera).
  2. Las obras las hace el Municipio y le pasa la factura al propietario.
  3. El propietario le cede gratis el terreno al Municipio, este hace las obras y asume de su cuenta los gastos notariales de la cesión.

El proyecto

La intervención está planteada para el tramo que va de la Avenida El Poblado hasta Vizcaya, en un trayecto de 1.215 metros, en el que quedarán 10.000 mt2 de espacio público mejorado.

En este recorrido hay hoy 39 árboles, uno cada 31 metros en promedio, y quedarán, después de construido el proyecto, 140 (uno cada 6 metros).

La calzada vehicular será de tres carriles, uno de ellos para el transporte público, el que además deberá ajustarse a una regulación estricta de los paraderos (esos paraderos tendrán el amoblamiento urbano apropiado). Para lograr esos tres carriles, el andén cederá espacio a la vía en algunos puntos y viceversa en otros, no permitirán el estacionamiento en antejardines (las normas nacionales de tránsito lo prohiben desde hace mucho tiempo en todo el país), y relocalizarán las redes de servicios públicos que hoy obstruyen las aceras.


Aprender de la experiencia ajena

No se trata de comparar con Colombia, pero sí sería bueno que miráramos como hacen en otras partes para trabajar las obras públicas, sobre todo a la luz de lo que está pasando con la Avenida El Poblado (nada que terminan el primer tramo y el plan es hacer lo mismo hasta Oviedo), y de las obras públicas simultáneas que habrá en el segundo semestre: La 10, la doble calzada de Los Balsos y el Paseo Urbano de la Avenida El Poblado.

Aquí hay dos fotos tomadas en Miami; ambos lugares quedaron muy afectados por el paso de los huracanes, especialmente por el Huracán Wilma. Prácticamente todas las palmeras y los jardines de la zona quedaron destruidos. Los manglares, que seguramente pueden tener 20 ó 30 años quedaron seriamente afectados. Luego del desastre se procedió a reparar las redes eléctricas y telefónicas, la señalización general que estaba marcadas y a hacer una limpieza de todas las áreas afectadas por la devastación. Luego, iniciar la limpieza de las áreas comunes y la resiembra de árboles y jardines y un trabajo con los ciudadanos para instalar este año ventanas de protección en todas las casas de Miami.

Dos detalles. El orden en las reparaciones es admirable, pues, aunque parezca increíble, las reparaciones se hacen sin obstaculizar el tránsito y sin hacer mugre en la calle. El segundo, hay empresas dedicadas a la siembra de árboles para el espacio público, los que se trasplantan en alturas considerables. Así, hoy, seis meses después del desastre, la ciudad luce como si no hubiera pasado nada. La señalización se ha reinstalado perfectamente y los pocos lugares que aun quedan de trabajo, son estas pequeñas zonas que seguramente tuvieron alguna complicación por el tema de reinstalación de redes.