Provenza, el Lleras y Manila son puntos críticos de basuras

En estas zonas mixtas es necesaria la recolección diaria de los residuos. La disposición a deshoras y el mal manejo por parte de los recicladores son factores determinantes

Por Laura Montoya Carvajal

Las quejas por la cantidad de basura que se acumula en la tarde y en la noche en los alrededores del Parque Lleras son constantes entre los vecinos. Jaime Andrés Pérez, quien trabaja en Provenza, denunció que el parque ubicado al borde de la quebrada La Presidenta con la carrera 35 se ha convertido en un depósito de desperdicios que recicladores y habitantes de calle dejan allí todos los días, donde además hay mal olor y contaminación de la quebrada.

Luis Fernando Gómez, supervisor de operaciones de Emvarias en la zona, está de acuerdo con Pérez. Afirmó que este es un problema grave y que en El Poblado hay varios puntos donde los recicladores acumulan basura y no permiten a los operarios de la empresa acercarse. Uno de esos puntos es el parque de La 35, y otro de ellos en la calle 10 con la carrera 34, al frente del 10 Hotel. Incluso, contó Gómez, días atrás tuvo que solicitar apoyo de la Policía para poder limpiar, ante las amenazas de varios habitantes de calle. Agregó que los recicladores abren las bolsas y dejan los desperdicios regados en las calles. Los puntos críticos según el funcionario son Provenza, el Lleras y Manila.

En El Poblado, 13 camiones recogen a diario 143 toneladas de basura.
Si bien muchos recicladores están afiliados a cooperativas, su trabajo no es controlado por estas, porque no tienen relación de subordinación, según explica Jorge Enrique Torres, ingeniero ambiental del área de coordinación técnica de la cooperativa Recimed. Su labor es facilitar a sus afiliados la venta del material que obtienen.

El coordinador de zona de Emvarias apuntó también que el problema tiene otro responsable: “Hacemos todo el trabajo, pero la cultura ciudadana no nos ayuda”. Manifestó que la recolección en la zona comercial se hace a diario desde las 6:30 de la mañana hasta el mediodía, pero que en la tarde y en la noche las calles se llenan de bolsas, cajas y otros desperdicios que salen de casas y establecimientos comerciales a destiempo. De igual forma, en la zona son evidentes los desperdicios individuales que arrojan los transeúntes a la calle y el olor a orines en muros y andenes.