Prostitución, un mal de nunca acabar

 

Mujeres y hombres que venden su cuerpo para cumplir tus propias fantasías, como invitan los volantes, trabajan como prepagos, un tema, para las autoridades, confuso de estudiar. “Estamos en incapacidad de obtener acceso, de hacer una investigación, es una labor clandestina, sin embargo tenemos diferentes programas y líneas de atención telefónica para brindar asesoría,” asegura Beatriz White, Secretaria de Bienestar Social.
La prostitución es el oficio más antiguo y no es prohibida casi en ningún país, dice White y explica que por prostitución debe entenderse el trabajo sexual realizado por personas mayores de 18 años. Cuando se trata de menores de edad, se llama explotación sexual y es un delito. Según datos de Unicef, 1.2 millones de niños son víctimas de este comercio ilegal en el mundo hoy.

La calle es pesada
Juliana (nombre cambiado) se dedica a vivir de su cuerpo desde hace 6 años; primero comenzó ejerciendo en los pueblos y ahora lo hace en la ciudad. Se vio en la obligación de entrar en este desolador mundo  por la pobreza económica de su familia, conformada por su papá, mamá e hijo. “Pago arriendo, servicios, comida, y mis papás saben a que me dedico, aceptaron como obligados por la situación, creo.”