Proponen una zona para la rumba extrema

Quienes viven cerca al Parque Lleras se quejan continuamente por el ruido nocturno de los locales, por el parqueo de carros en zonas residenciales que realizan los visitantes, por las basuras y por todas las demás consecuencias que trae la concentración de este tipo de negocios.

La razón para proponer la creación de una zona en la que se ubiquen estos establecimientos es que en las zonas residenciales o mixtas en las que actualmente funcionan no existe la infraestructura necesaria para albergarlos. Las zonas de parqueo, dicen los residentes, no son suficientes, la recolección de basura no puede hacerse con la agilidad requerida y el abastecimiento de los negocios también plantea problemas. Además, está el inconveniente del ruido, que perturba su descanso nocturno. Por eso proponen que en la zona de rumba extrema sean los comerciantes quienes provean los parqueaderos y se encarguen del aseo.

La idea no es nueva. Ya antes el Comité la había propuesto pero con el nombre de zona de tolerancia, el cual cambiaron porque la gente entendía que se trataba de un lugar donde se concentraría a las prostitutas y ese no es el objetivo. Otro aspecto que también cambiaron es el de la localización, pues antes habían propuesto Barrio Colombia pero allí, en medio de los talleres y las fábricas, residen algunas familias, lo que implicaría, simplemente, un traslado del problema. Un argumento más en contra de esta zona es el llamado Plan Parcial de Simesa, que pretende transformar urbanísticamente los predios que actualmente ocupan las bodegas de la antigua siderúrgica, situados en Barrio Colombia. Dentro de esta iniciativa está planteada la construcción de áreas residenciales, pero la presencia de la zona de rumba extrema desestimularía el establecimiento de habitantes.

Algunos de los comerciantes del sector, agrupados en la Corporación Zona Rosa, no ven viable la zona que proponen estas personas. Sergio Sierra, presidente de la organización – que reúne 87 de los más de 200 establecimientos que funcionan allí – y además edil de la JAL de El Poblado, opina que el sector aledaño al Parque Lleras ya está establecido, funcionando y que requirió 13 años para su posicionamiento. Resalta también el hecho de que allí se han hecho grandes inversiones. Además, dice que la zona es considerada la de mayor afluencia de turistas nacionales e internacionales y una vitrina de la ciudad por su variada oferta gastronómica y comercial. En su opinión, que consulta la de los demás afiliados, propuestas como la de la zona de rumba extrema reflejan falta de tolerancia entre residentes y comerciantes en una zona mixta.

Sierra dice que a los miembros de la Corporación tampoco les gustan los sectores en los cuales los ubicaría el proyecto. Dicen que ninguno de los dos es seguro o atractivo para el público por su ubicación, entorno y paisajismo. Además afirman que dichas zonas están deterioradas social y arquitectónicamente. El argumento de los residentes es que se trata, precisamente, de revitalizar esas zonas, y que por su cercanía con el río Medellín esto podría contribuir a que la ciudad dejara de darle la espalda al mismo y a recuperarlo como espacio público.

Para motivar el traslado de los comerciantes a estas zonas, el grupo proponente plantea recurrir a mecanismos tributarios. Dicen que allí se podrían poner impuestos sumamente favorables para los locales ruidosos, al mismo tiempo que se grava fuertemente a los que se queden en las zonas actuales. De esta manera esperan conseguir un traslado gradual de los establecimientos. Ante esto, los comerciantes dicen que no los deben gravar con más impuestos, pues ya los permisos para nuevos bares y discotecas en la Zona Rosa están congelados.

El Comité dice que aun no se ha materializado nada de la propuesta, y que ni siquiera hay una mesa de trabajo conformada. Dicen que son conscientes de que en ninguna parte de la ciudad se va a encontrar un lugar en el que no exista nada, pero también dicen que hay sectores de un tamaño asequible en los que se puede ubicar un sitio como el que tienen en mente.