Preparándose para el porvenir

Preparándose para el porvenir
Son pues necesarios los esfuerzos de los municipios del Oriente por poner en orden la casa, pero no en forma aislada sino unidos, como región que son

En el Oriente cercano, el futuro ya empezó. Mientras continúa el debate sobre la construcción del Túnel de Oriente, los municipios de esta zona del departamento deben estar preparándose para que no los atropelle el desarrollo.
Basta con hacer un breve recorrido, no más por áreas como Llanogrande o El Tablazo, para sorprenderse con el crecimiento vertiginoso. Solo en cuanto a vivienda se refiere, actualmente se construyen en Rionegro 21 proyectos, de acuerdo con los registros de la Lonja de Propiedad Raíz. En total, son 50 los proyectos de este tipo que hoy se adelantan en toda la región, incluidos, además de Rionegro, los municipios de La Ceja, El Carmen de Viboral, Marinilla, Santuario, El Retiro, El Peñol, Guatapé y Guarne.
Con respecto a la construcción no residencial, aquella que sirve de ancla para el desarrollo de una región, únicamente en Rionegro en el primer trimestre de 2012 se otorgaron 2.676 licencias, un 121 por ciento más que en el mismo trimestre del año anterior. A los grandes centros comerciales y a centros médicos especializados de gran modernidad que se han erigido en los últimos tiempos, se suma también ahora una iniciativa para ampliar con una segunda pista de cuatro kilómetros el aeropuerto José María Córdova. El Oriente es, sin duda, una de las regiones más importantes del país, entre otros aspectos porque en 2011, por ejemplo, contribuyó con el 23.37 por ciento de la generación total de la energía producida en Colombia, y atendió el 23.97 por ciento de la demanda nacional.
Estos datos deben servir para redoblar la atención y no bajar la guardia en la planificación del desarrollo de la región. Destacamos el trabajo que en los últimos tiempos ha estado haciendo Rionegro, como un buen indicio de que este desarrollo no se está dejando al garete, de tal manera que la falta de control convierta el oriente en una especie de invasión desordenada. En este municipio parece que empezaron a funcionar algunas de las restricciones que se han implementado para el sector de la construcción, para poner freno, entre otras cosas, a la especulación en los precios. Esta especulación, valga aclarar, se sigue presentando, al punto de que hoy las zonas rurales más costosas por metro cuadrado de América Latina están en áreas de Llanogrande, El Tablazo y Fizebad, según información de la Lonja de Propiedad Raíz. Sin embargo, se resalta que el control puede detectarse en la caída del 47 por ciento en licencias de construcción de vivienda en ese municipio, al comparar el primer trimestre de 2011 y el mismo periodo de 2012. Los datos dicen que pasó de 20.174 a 10.711 licencias.
Son pues necesarios los esfuerzos de los municipios del Oriente por poner en orden la casa, pero no en forma aislada sino unidos, como región que son.