Por ahora no hay cambios en el sistema

 
 
 

 

 
 
Así era la cotidianidad de la Zona Rosa antes de los parquímetros.  Carros sobre las aceras, estacionados en las esquinas, garages obstruidos, etcétera. Este es el cruce de la calle 8 con la carrera 38. 
 
   
 

Opinión del Tránsito
“Los parquímetros ubicados en El Poblado, con el cambio de administración, que pasó a manos de  las Terminales de Transporte,  no representan un negocio para el Municipio, simplemente son una iniciativa que contribuye al reordenamiento del espacio público y al uso adecuado del mismo”, puntualiza Marta Suárez, Subsecretaria de Tránsito y Transporte. Así mismo, dice, aún no se contempla la posibilidad de implementar cambios a los parquímetros de la Comuna 14; estos se van a estudiar en los próximos tres meses, lo que quiere decir que el servicio se seguiría prestando de la misma manera como lo venía haciendo Azer. Por eso, en ese período de análisis, se estudiaría la posibilidad de poner en marcha tarifas fraccionadas por tiempo de utilización y la opción de implementar equipos en las zonas que presentan problemas críticos de estacionamiento, como es el caso de Provenza. Asegura que gracias a los parquímetros, en El Poblado se viene creando una cultura fuertemente arraigada de la utilización de andenes por parte de los peatones; adicional a esto, se ha configurado la tendencia de dejar los automóviles en los lugares autorizados, lo que ayuda a controlar la invasión de vehículos en el espacio público. Por otro lado, en el tema de la administración de los equipos, se llegó a un acuerdo para que a Las Terminales les corresponda el 8% de lo recaudado.
Por último, Suárez sostiene que la entrega de los equipos por parte de Azer, se adelantó de manera responsable. “Ellos en ningún momento incumplieron con la entrega del material, simplemente algunos medios de comunicación tergiversaron la situación, pues los únicos problemas que se presentaron tuvieron que ver con la instalación del software en los equipos”, comenta la funcionaria.

Los antecedentes
En un principio, cuando los parquímetros fueron instalados en 1999 y su administración fue adjudicada a Azer, fueron el blanco de muchas críticas por parte de la ciudadanía, pues se relacionaba su funcionamiento con negocios turbios de políticos locales. Inclusive, la situación llegó al extremo de atentar contra los aparatos por medio de material explosivo. Sin embargo, José Fernando Ángel, Secretario de Tránsito, luego de 8 años de continua operación en las calles de El Poblado, considera que se creó una nueva cultura de utilización del espacio público. “A partir de ahora, los recursos obtenidos con las zonas de parqueo comenzarán a llegar en su totalidad a la finanzas públicas y también es una forma de retribuirle a la ciudad por la utilización de sus espacios”, afirma.
Con el cambio de administración la Secretaría de Tránsito estudia la posibilidad de sacar al mercado varios productos, diseñados para pagar las horas de parqueo. En medio de estas modalidades de pago se pueden encontrar la tarjeta cívica, el pago desde un celular con solo hundir un botón y el uso de calcomanías.

La posición de Azer
“La decisión de la Administración Municipal se puede definir como poco planeada, pues no existe continuidad con lo que veníamos haciendo y es sorprendente, cuando se detalla la documentación del convenio con las Terminales” sostiene Orlando Oviedo, de Azer. Ahora, comenta,  se está desarrollando el proceso de liquidación con el Municipio que tiene una duración de 4 meses. No obstante, si no se evidencian acuerdos sustanciales, dice, Azer llevaría el caso ante un Tribunal Administrativo. Considera que con el cambio de administración se afectaría el erario público si se tiene en cuenta que cada mes ellos le aportaban 69 millones de pesos al Municipio y ahora este solo recibirá 29 millones. Adicional a esto, la empresa deseaba que el contrato no culminara el 15 de junio, pues el 13 de septiembre de 2006, formuló una petición contractual a la Alcaldía para que les adjudicara una prórroga de 4 años adicionales de operaciones y así fuera posible una modificación en las tarifas de los parquímetros. “El Municipio tenía un plazo legal de 3 meses para respondernos y solo lo hizo el 3 de febrero, con una negativa rotunda a nuestra propuesta; por tanto ahora nuestros abogados estudian las acciones legales correspondientes”, advierte Oviedo