Políticos profesionales

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Estamos en el tiempo de los foros. A lo largo y ancho de la ciudad, durante las últimas semanas los candidatos a la Alcaldía han expuesto sus propuestas, han debatido, han visitado los barrios y conversado con la gente del común. Después de todo eso, han refinado sus planteamientos, o han sido más precisos en sus explicaciones. Sin embargo, no es para nada extraño encontrar personas que nos preguntan a los periodistas cosas como: ¿Pero por quién vota uno? ¿Cómo hace uno para saber qué es lo que proponen? ¿Es verdad que Fulanito dijo que va a hacer tal cosa?, y otras por el mismo estilo.
Sin entrar a evaluar la calidad de las propuestas de los candidatos y la viabilidad de sus proyectos, no hay que dejar de lado la necesidad de una actitud propositiva, de tomar la sartén por el mango, que deben tener todos los ciudadanos en una sociedad democrática. Los medios de comunicación debemos actuar con rigor en esas evaluaciones, pero en últimas le corresponde a las personas comunes y corrientes hacer el esfuerzo de informarse.
Cada vez hay más información disponible sobre los asuntos públicos. En ninguna otra época hubo tanta información al alcance de tanta gente sobre la campaña política por la Alcaldía de Medellín. Por supuesto, no toda esa información es de calidad, hay muchas informaciones incompletas, inexactas, descontextualizadas; los rumores y la campaña sucia, están a la orden del día; las propuestas son en muchos casos apenas enunciadas, reducidas a frases cortas y de fácil recordación; la guerra de las encuestas falsificadas o manipuladas es real. Pero a pesar de todo eso, es posible, con algo de esfuerzo, saber quiénes son los candidatos más allá de la imagen que quieren proyectar sus asesores y publicistas, qué tan viables son sus propuestas, qué de bueno o malo tienen sus programas de gobierno, qué intereses defienden, quiénes son sus aliados y quiénes sus contradictores. Es posible, insistimos, con algo de esfuerzo, analizar todo eso y ponerlo a la luz de sus actuaciones (las de los candidatos) en cargos anteriores, para tomar una decisión.
Entendemos que hacer eso requiere tiempo y esfuerzo, adicionales al tiempo y al esfuerzo que demanda la vida ordinaria. Entendemos que es una tarea que puede ser tediosa y difícil. Y aún así insistimos en la necesidad de hacerla, pues ya hemos visto las consecuencias de dejar en manos de terceros que hagan nuestras tareas (informarse, participar en política y en las discusiones y decisiones sobre lo público). Creemos que la tarea no está completa con pagar impuestos, sino que se requiere el ejercicio de una ciudadanía activa para evitar que en Medellín pasen cosas como las de algunos de los municipios que nos rodean. Es la calidad de nuestras vidas la que está en juego.