Policía quiere hacer hotel en el Mónaco

Policía quiere hacer hotel en el Mónaco
Tras recibir el edificio Mónaco, la Policía Nacional proyecta adecuar en él un hotel para alojar a los uniformados que lleguen a Medellín a prestar apoyo


Personal de la Policía vigila día y noche al edificio Mónaco. Su piscina luce abandonada.

El edificio Mónaco, que fuera propiedad del narcotraficante Pablo Escobar, es un emblema para la Policía Nacional, su archienemigo, próxima a recibirlo. Fueron cientos los policías que Pablo Escobar mandó a asesinar, por cada uno de los cuales ofrecía una suma representativa que se convirtió en aliciente de sus sicarios. De ahí que sea tan importante para la institución tener esta edificación en sus manos y hacer de ella un lugar para el bienestar de su personal, como lo indica el mayor Orlando Moreno, jefe de Infraestructura de la Policía Metropolitana. Sin embargo, el edificio aún está a nombre del Ejército, y la Policía solo lo recibirá cuando se saneen las deudas que el Mónaco tiene con el Municipio, lo que se espera que ocurra antes de finalizar el año.

Vivienda policial
La idea, manifiesta el mayor Moreno, es adecuar el Mónaco como vivienda rotativa para agentes de la institución que vengan de paso a la ciudad. Son 8 pisos y 8 mil metros cuadrados en los cuales proyectan construir comedores, dos salones y 40 habitaciones para alojar a 200 uniformados. Calcula que los trabajos costarían entre 9 mil y 11 mil millones de pesos. Se espera iniciar los trabajos a mediados de 2012 para concluirlos a principios de 2013.
No obstante, el mayor Orlando Moreno enfatiza en que una vez reciban oficialmente el edificio por parte del Ejército, se reunirán con la comunidad, puesto que no quieren hacer nada con lo que los vecinos no estén de acuerdo. “En caso de que no quieran que nos instalemos allí, devolvemos la propiedad a la Dirección Nacional de Estupefacientes”, asegura.

Historia breve
El Mónaco fue vivienda de Pablo Escobar hasta que fue blanco del primer carrobomba que detonó en la ciudad, en 1988, atentado en el que murieron dos vigilantes y que hizo mucho daño en el barrio.
El edificio fue objeto de extinción de dominio y pasó a manos de la Dirección Nacional de Estupefacientes -DNE-, entidad que en 1999 lo asignó de manera provisional a la Fiscalía. Allí operó por algunos meses el CTI, pero una acción de tutela de la comunidad obligó a dejar este uso que implicaba la presencia de hombres armados, y el Mónaco se convirtió en sede administrativa de la Fiscalía. En febrero de 2003 el edificio fue asignado al Ejército, pero la Fiscalía lo ocupó hasta julio de 2010.