Polémica por portería en Surabaya

Estudio advierte problemas de movilidad para Los Balsos. En la Curaduría Primera avanza el trámite 

En este sitio estaría la nueva portería de Surabaya

La Urbanización Surabaya cuenta con una única portería sobre la Transversal Inferior. La mayoría de sus copropietarios ha reclamado por años la construcción de otra sobre la avenida Los Balsos (calle 9 sur). En un informe de 2009, Planeación Municipal emitió un concepto negativo, advirtiendo que la nueva portería afectaría la movilidad y que, de construirse, tendría que incluir bahías para no entorpecer el tráfico.

En julio de 2015 Planeación reiteró su concepto, pero dos meses después, el 18 de septiembre —tras una reunión de los copropietarios con el entonces Director de Planeación—, Jorge Pérez, emitió un concepto favorable únicamente para salida vehicular.

“No entendemos por qué hubo ese cambio de concepto, si durante años fue negativo. Y aunque tiene observaciones y recomendaciones, se aprobó sin exigir siquiera una bahía de salida, lo cual puede afectar gravemente la movilidad”, señaló Luz Elena Ramírez, ingeniera civil y copropietaria que objeta el proyecto. Como ella, 10 más advierten que sus propiedades podrían desvalorizarse, perder zonas comunes y quedar expuestas a la inseguridad de una portería planteada sin vigilancia permanente.

Sin embargo, la Asamblea de Copropietarios de Surabaya aprobó por mayoría la construcción. Ahora surte el trámite de aprobación o no en la Curaduría Primera, que de acuerdo con el curador Luis Fernando Betancur, evaluará también las objeciones. Los copropietarios que se oponen contrataron un estudio de accesibilidad y movilidad con la empresa Urbanismo Viable. “El estudio concluye que la portería entorpecerá el flujo vehicular, no sólo porque Los Balsos es una vía rápida y muy transitada, sino también porque justo en frente está la portería de la Urbanización Los Pomelos”, explicó Catalina Otero, abogada de los copropietarios afectados.

Además, dice la abogada, sin la bahía de salida los vehículos tendrían que invadir el segundo carril, bloqueando el tráfico y aumentando la posibilidad de accidentes.