Pico y placa forever

A Apesar de tanta expectativa generada, el anuncio reciente de cambios en el pico y placa no sorprendió a nadie. ¿Acaso alguien en El Poblado imaginaba, esperaba, rezaba para que el nuevo alcalde redujera el pico y placa de esta congestionada comuna?
Pues no. En El Poblado todo seguirá igual. Y para que el trago no fuera tan amargo, durante el anuncio y en todos los reportes de prensa nos repitieron hasta el cansancio que “el 64 por ciento de Medellín queda sin pico y placa”.
No es mentira, la cifra puede ser exacta. Pero para un residente o trabajador del Poblado, es un dato irrelevante.
Fácilmente por ese 64 por ciento de Medellín solo circula el 10 por ciento de los vehículos… Mejor dicho, para el 90 por ciento de los conductores la medida es completamente inocua. Pero se ve bien políticamente, no puede negarse.
Hasta ahí la buena noticia. La mala es que, si algo va a cambiar en el pico y placa de El Poblado, tenga por seguro que no será para reducirlo. Será para aumentarlo. Consideremos que ya hoy, a mediados de 2012, los trancones durante el pico y placa son realmente serios en muchas calles e intersecciones del barrio.
Sumémosle a eso que cada año empezarán a circular por El Poblado alrededor de 20.000 vehículos nuevos (¡o sea, unos 50 nuevos cada día, es de no creer!) y no olvidemos que estos próximos años van a ser de obras por todos lados. La cosa puede ponerse tan difícil que, tal como en Bogotá, tarde o temprano se impondría el pico y placa de día completo.
Y cuando lo pongan y solo podamos sacar el carrito tres veces por semana, no es que nuestras vías se verán despejadas, vamos, también habrá trancones. Ese 60 por ciento que quede circulando será suficiente para que la infraestructura vial se vea desbordada en poco tiempo.
Luego podría venir un alivio, cuando estén terminadas las obras del Plan de Desarrollo. Pero todas todas, no solo unas cuantas. De lo contrario, seguiremos experimentando las frustraciones actuales con el nuevo puente de la 4 Sur: el taco se traslada y se profundiza. O sea, nos esperan tal vez… ¿cuatro años de supertacos?
Y entonces ¿cuál es la solución definitiva? Francamente, no la hay. Al menos para el Poblado. Mientras sigamos con ese apetito desbordado por llenar de edificios los últimos lotes y comprar más y más carros, es imposible mantener el ritmo de ampliaciones o mejoras a la infraestructura vial.
¿Segundos pisos viales estilo México DF, o túneles como en Santiago? Tal vez por la franja del río, pero eso serviría para vehículos que atraviesen Medellín, no para los que entran o salen de El Poblado. ¿Sobre o bajo la Avenida? Muy, pero muy difícil y costoso. ¿Por las transversales o lomas? ¡Ni hablar! ¿Subir líneas del metro? Imposible. ¿Hacer uno o dos metrocables? Pañitos de agua tibia.
¿Ampliar seriamente las transversales? Pero es que hicimos la mayoría de edificios tan cerca de las vías…
¿Hacer circunvalares nuevas, realmente amplias? ¿Con qué espacio? ¿Comprando a qué precios cuáles franjas? De hecho, están previstas pero, así como pasó con la 34, serían colchas de retazos llenas de curvas y de cruces ineficientes.
¿Unidireccionalidad de la Avenida el Poblado durante horas pico? Tampoco es fácil, pero ¿qué están esperando para ponerla?
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