Parte de tranquilidad, pero…

 
 
   
 
“El Poblado no se está viniendo abajo. Eso es falso”, enfatiza Carlos H. Jaramillo, director de Planeación Municipal, dos meses después de la tragedia de Altoverde, y tras conocer las evaluaciones preliminares de las laderas de El Poblado, realizadas por la comisión técnica designada por el alcalde Salazar a los pocos días del desastre. “Ha habido especulación y oportunismo politiquero”, dice con respecto a esa especie de pánico colectivo surgido después del deslizamiento, temor alimentado por algunas especulaciones sobre eventuales estragos similares en esta zona del sur de Medellín. “Se superó la capacidad de movilidad, mas no de lo construible en El Poblado”, complementa el funcionario.
Aunque para principios de febrero se proyecta dar a conocer las conclusiones de las evaluaciones hechas a más de 35 proyectos urbanísticos por parte de la comisión interdisciplinaria e interinstitucional, según el director de Planeación los resultados obtenidos hasta hoy permiten ofrecer un parte de tranquilidad para los habitantes de El Poblado. Sin embargo, hay un “pero” que merece especial atención: “Los constructores están siendo rigurosos en estudios de suelos para fundaciones, pero son menos rigurosos para los cortes y llenos en el terreno, y la ley exige que estos obedezcan a recomendaciones de expertos”. En otras palabras, algunos urbanizadores están haciendo taludes y rellenos de manera antitécnica, asunto determinante en la seguridad de los inmuebles. Por ejemplo, para construir Altoverde se hicieron una explanación y un talud de 15 metros de altura. “El talud como tal no tiene nada de malo, lo que se trata es de establecer si se cumplieron o no las recomendaciones porque para un talud de esas dimensiones hay que ser muy precavido. En ese caso, el estudio del suelo exigía muro de contención, tratar las aguas superficiales, además de una recomendación de Corantioquia en 2003 en la cual pidió a la administración de la unidad residencial corregir el rebose del tanque de agua”, agrega Jaramillo. Precisamente este tanque de agua ha sido identificado como una de las causas de la tragedia.

Riesgos e irregularidades
Los análisis de la comisión técnica han permitido detectar en las partes altas de El Poblado dos situaciones graves, una de ellas relacionada con dos edificios contiguos, cuyos llenos artificiales pusieron en riesgo una vivienda vecina. La construcción de uno de los edificios fue suspendida. También fue ordenada la evacuación de una casa que presenta riesgos de destrucción, igualmente en un sector alto de El Poblado.
Otra de las irregularidades encontradas por la comisión técnica es que “hay algunos urbanizadores que no botan la tierra como lo exige la licencia sino que la botan en el mismo terreno.” Así mismo se detectó que “en algunos casos se utilizan las demoliciones para hacer llenos, lo cual es antitécnico”, alerta el director de Planeación.
El tratamiento inadecuado de quebradas y caños por parte de los constructores está entre los asuntos preocupantes hallados por la comisión. “Es el caso del caño San Rafael, en la Cola del Zorro; y la quebrada Sagrado Corazón, la cual fue intervenida pese a que Corantioquia no lo había autorizado”, añade el funcionario municipal.
Por esto la Alcaldía solicita a los habitantes y propietarios estar vigilantes y exigir a constructores y administradores de unidades residenciales el cumplimiento de las normas y exigencias de estudios de suelos porque “la fragilidad del suelo depende de la manera cómo se intervenga”.
Las conclusiones de la comisión técnica y sus diferentes grupos de trabajo serán definitivas porque de allí resultarán estrategias que se aplicarán para supervisar las laderas en toda la ciudad..

Publicado en la edición 382, enero 19 de 2009