Paradoja

    Paradoja
    Los desarrollos y adelantos tecnológicos también están cargados de paradojas que desvirtúan su esencia

    Destaca la policía de El Poblado que la utilización de herramientas tecnológicas ha sido fundamental en los últimos meses en su lucha contra la delincuencia en la comuna 14. Aseguran las autoridades que los nuevos sistemas de comunicación han permitido aumentar su operatividad y eficacia frente los actos delincuenciales, y citan estadísticas que dan cuenta de ello.
    Por ejemplo, los datos arrojan que entre las primeras 27 semanas de 2011 y el mismo periodo de 2012, las capturas en general han aumentado en un 24 por ciento en El Poblado, al pasar de 485 a 603. Entre estas capturas generales, las que ocurren en flagrancia mostraron también también un incremento del 24 por ciento (pasaron de 467 a 577). Así mismo, resalta la comandancia de la Estación Poblado que el hurto a personas en su jurisdicción disminuyó en un 23 por ciento, al reducirse de 185 a 143. (Obviamente, pese a la disminución, sigue siendo un número alto y la ocurrencia de un solo hurto debería ser motivo de preocupación).
    Pero, retomando el tema, dicen los agentes que en estos resultados no solo influyó la implementación del Plan Nacional de Vigilancia por Cuadrantes, el cual les permite tener control más específico en los barrios de El Poblado, con efectivos dedicados en exclusiva a la vigilancia y cercanía con la comunidad en una zona determinada. Para que esta estrategia de los cuadrantes ofreciera réditos o beneficios ha sido vital contar con avances tecnológicos, entre ellos un nuevo sistema de comunicación compuesto por un teléfono que combina información en tiempo real con correo electrónico, lectura de antecedentes y GPS, entre otros elementos y dispositivos que facilitan a los responsables de los cuadrantes la transmisión y recepción de imágenes, voz y datos y, en últimas, el desarrollo de su labor.
    Sin embargo, los adelantos tecnológicos también están cargados de paradojas que desvirtúan su esencia, o chocan de frente con situaciones o normativas que impiden aprovecharlos al máximo en la solución de necesidades concretas. Es el caso del que damos cuenta en uno de los artículos de esta edición de Vivir en El Poblado. Dos ciudadanos, víctimas del hurto de sus teléfonos móviles provistos con GPS en sitios deferentes, nos contaron cómo a pesar de que lograron rastrear la ubicación de los ladrones, no sirvió de nada pues se encontraron con la inoperancia del 123, o con la agotadora tramitomanía para denunciar un robo, o conque las autoridades no podían ingresar al establecimiento donde estaba el ladrón por no mediar una orden judicial. Seguramente, no son los únicos que han vivido experiencias similares.
    Para obstáculos como estos habrá que buscar en el camino una solución, con el fin de que en las necesidades reales de la vida cotidiana nos lucremos de los adelantos a nuestra alcance. Que no solo sean efectivos para sancionar al ciudadano