Pactos y control para combatir el ruido



Después de conseguir que la inspección de permanencia regresara los fines de semana a la comuna, y que la Secretaría de Gobierno presentara un mapa de georreferenciación con cada uno de los establecimientos con venta y consumo de licor, con su situación particular y el seguimiento que la inspección de policía ha hecho para que cumplan la norma; la comunidad afectada por el ruido propuso realizar “Cultura de paz”, una serie de reuniones por sectores que comenzaría el 26 de mayo con la comunidad de Provenza y Vía Primavera. Continuaría el 16 de junio con los afectados del barrio La Florida, entre las calles 9 y 5 y carrera 36 hasta la Avenida El Poblado. El 30 de junio seguiría La Aurora y el 21 de julio Barrio Colombia.
Según Amparo Gaviria, Presidente de la Junta Administradora Local y una de las propulsoras de dichas reuniones, “vamos a trabajar por sectores con invitados y representantes de los edificios y casas. Obviamente la comisión estará presente y los funcionarios del Municipio también. Proponemos cultura de paz para lograr mayores niveles de civilidad, firmar actas de compromiso para que la armonía y comprensión al fin lleguen a estas zonas mixtas”, dijo la líder comunitaria. Las reuniones serían de 5 de la tarde a 7 de la noche.

Concertaciones y avances
Las multas económicas a algunos establecimientos que incumplían con la norma, la llegada los fines de semana de la inspección de permanencia y las mediciones de ruido que continúan desarrollándose, muestran que la comisión ha conseguido objetivos, aunque aún faltan más controles.
“Estamos viendo multas y eso nunca nos había pasado. La situación del Hotel The Charlee del Lleras, que nos tenía locos, ha mejorado. Ya no se escucha tanta bulla, van a insonorizar y lo de las luces y los reflectores ya lo corrigieron también. Dicen que va a invertir 150 millones de pesos para mejorar sus condiciones y no nos perjudique”, reconoció Amparo Gaviria.
Los integrantes de la comisión accidental también destacaron que varios comerciantes hayan llegado a conciliaciones con los residentes directamente perjudicados por el ruido, aunque piden que eso no relaje a las autoridades para que la norma se haga cumplir.

Control y revisión del POT
Dos aspectos que la comunidad no se cansa de pedir. “Lo ideal es un Plan de Ordenamiento Territorial que no perjudique ni a los unos ni a los otros. Nosotros ya sabemos cuáles son los que perjudican con su ruido, son unos poquitos. Quisiera aclarar que nos quejamos es de los que sacan el sonido por las noches; de los de la Divina Eucaristía y la calle 8 nunca nos hemos quejado, antes los apoyamos porque no tienen consumo de licor y van hasta las 6 de la tarde”, explicó la presidenta de la Jal, Amparo Gaviria.
El concejal Santiago Martínez, coordinador de la comisión, dijo que “esto ha avanzado a pasos de gigante sobre todo en los últimos cuatro meses. Logramos sentar a concertar a residentes con comerciantes y la comunidad tiene conocimiento de los controles que se están realizando. Lo que buscaremos es presentarle a la alcaldía un proyecto antes de terminar el año para que en 2012 haya una comisaría de El Poblado”.
A su vez, Jorge Ceballos, subsecretario de Apoyo a la Justicia de la Secretaría de Gobierno, afirmó que “los inspectores siguen haciendo visitas y seguimos muy estrictos, como tiene que ser. Todavía hay niveles más altos para alcanzar, pero la comunidad se ve satisfecha. Las multas, controles y posibles cerramientos continuarán”.