Pactos contra el ruido en la Zona Rosa

     
 
 
     
 
En las reuniones del comité, tanto residentes como comerciantes exponen sus pensamientos, quejas y sugerencias, entendiendo que la zona de Poblado Centro, según el Plan de Ordenamiento Territorial, es para uso mixto, para trabajar, pero también para habitarlo y descansar.
Con campañas como Rumba Segura del programa Medellín Despierta para la Vida, varios dueños de establecimientos hacen lo posible por cumplir con los máximos estándares exigidos para que su horario de funcionamiento sea ampliado, siendo el Comité el que vigila y estudia si el local es merecedor o no, apoyados en el Decreto 1306 de 2007, aunque es finalmente el Secretario de Gobierno quien pone la firma.

Casos puntuales
Según Elizabeth González, Técnica Social de la Secretaría de Gobierno, “la mayoría de problemas de ruido son con locales que no están afiliados a la Corporación Zona Rosa. El comité será un mediador entre la comunidad y el comerciante, para que lleguen a acuerdos porque el afectado es alguna persona específica. Los comerciantes deben comprometerse a hacer un muro o cubrir un techo según sea el caso”, dijo.
Juan Gonzalo Velásquez, Presidente de la Corporación Zona Rosa, argumenta que el ruido también viene de factores externos: “No es culpa de los comerciantes que el gobierno y el POT les permitan estar ahí. Nosotros estamos cumpliendo, tenemos campañas, estamos bajando el volumen y hay ejemplos. Otra cosa son los carro-vallas con parlantes, eso perjudica y daña la movilidad”.
Después de las últimas reuniones, el Comité Local de Gobierno debe verificar las quejas de la comunidad, a la que le pide mayor participación en las reuniones para darle fluidez al proceso y exigirle a los comerciantes los cambios necesarios, aunque ya se ven algunos. “La idea del Comité es hacer una mesa de trabajo porque la Zona Rosa es un punto crítico donde convergen muchas problemáticas, pero si la comunidad no se presta nosotros no podemos avanzar. Si no van a las reuniones, no escuchan la forma como se están atendiendo las quejas y queda la imagen de que no se está haciendo nada, esto es de educación ciudadana y regulación por parte nuestra”, explicó González.
Para Amparo Gaviria, Vicepresidente de la Junta Administradora Local, “el ruido ha disminuido desde las reuniones y vemos que en Provenza afecta mucho la bulla externa. Nosotros nos soñamos con una Zona Rosa para todos, son unos pocos locales los que no entran en la misma onda”.
Finalmente todos están de acuerdo en proponer un pacto por el ruido que integre a secretarías como Tránsito, Salud, Cultura y al Área Metropolitana, para que conformen el Comité de Gobierno y se piense en soluciones más integrales.