Pacho Parrilla ¡No! ¡Pacho Méritos!

 

 
 

Pacho Parrilla ¡No! ¡Pacho Méritos!

Pacho en un fin de semana voltea más de 400 porciones de carne de manera impecable

 

 

Voy a referirme no solo a un restaurante, sino de manera especial a su propietario. En el mundo de la cocina existe un proverbio que dice: “ el cocinero se hace, el parrillero nace”. Quienes hemos trajinado por el mundo de los fogones, sabemos muy bien que la parrilla es asunto de alto turmequé y si bien existen miles de personas que se consideran excelentes parrilleros ante sus amigos, necesario es reconocer que el ajetreo de una barbacoa de finca en nada se compara con el de una parrilla de gran restaurante. Pacho García, el dueño de Pacho Parrilla, no es argentino.

 
     
 
 
     
 

Pacho es guarceño (de El Retiro) y lo primero que hizo en su vida ante una parrilla de carbón fue voltear arepas. Hoy Pacho en un fin de semana voltea más de 400 porciones de carne de manera impecable. ¿Su escuela? ¡Por Dios! Pacho no fue ni a recreo, sin embargo, conoce su negocio y su oficio como si hubiese estudiado en una academia gringa de administración de negocios y se hubiese especializado en cocina y comedor en Francia: Pacho sabe de costos, sabe comprar, conoce minuciosamente todos sus proveedores, reconoce los beneficios de una organización contable, investiga productos, ensaya sistemas, respeta a su competencia, implementa promociones, sabe de cosechas, capacita a sus empleados y atiende -en la medida en que el tiempo se lo permite- de manera personal a cada uno de sus clientes. En lo netamente culinario, Pacho se ha metido con todo y su oficio se le convirtió en pasión ya que disfruta haciendo sus salsas, sus vinagretas, sus encurtidos, ensayando cortes, sistemas de cocción y entregándose a fondo, tanto para servir 10 churrascos, como para servir un tinto.

Personalmente soy fanática de sus entradas: corazoncitos de pollo a la parrilla y trucha ahumada (receta ganadora de concurso). Me encantan su lomito al trapo, sus costillas en miel, sus medallones a la mostaza, su hígado encebollado y a la plancha. Mención especial merecen su barra de ensaladas con sus tomates en escabeche y sus anillos de cebolla en vinagreta. Finalmente, fuera de concurso -le he dicho que abandone la parrilla y se dedique a la repostería- es su Fondant de Chocolat, el cual sale con sabor, textura y temperatura impecable.

Pacho Parrilla no es un restaurante más, especializado en carnes. Se trata de un lugar hecho día a día y durante muchos años con el trabajo honrado de quien nada heredó y hoy siendo su propietario luce orgulloso un impecable uniforme de chef de cocina. Pacho es un gladiador… ¡Pacho se lo merece!

Nota: Pacho Parrilla se encuentra ubicado en el Mall de Carabanchel (alrededores de la represa de Fizebad) en la vía de Las Palmas hacia Llanogrande.