La Orquesta Filarmónica de Medellín tiene nuevo director residente

Orquesta Filarmónica de Medellín

Juan Pablo Valencia Heredia fue nombrado por la Orquesta Filarmónica de Medellín como director residente. Esta figura hace parte de un nuevo proyecto en el cual cada año un joven talento tendrá la oportunidad de trabajar con la orquesta profesional.

Su formación la inició en la Escuela de Música Belén-Las Playas, cuando vivía en el barrio Belén Rincón, del occidente de Medellín. A los 12 años hizo parte de la Red de Escuelas de Música de Medellín. En 2009 se graduó como músico con énfasis en violonchelo en la Universidad Eafit, posteriormente obtuvo el postgrado en este instrumento en el Conservatorio Superior de Música de Salamanca y en 2015 finalizó su maestría en Dirección Orquestal en Eafit.

“Sueño con crecer al lado de la Orquesta Filarmónica de Medellín, tanto en lo artístico como en lo humano; un crecimiento integral que llegue tan lejos como ambas partes estemos dispuestos. Sueño con que la ciudad pueda estar cada día más orgullosa de su orquesta. Entrar a cualquier barrio con los músicos y que ellos sean referente de calidad artística y de nuestra ciudad ante el mundo. Ser una marca de Medellín que se viva en todos los rincones”, le dijo Juan Pablo Valencia a Vivir en El Poblado.

Con 32 años, Valencia ha dirigido la Filarmónica Joven de Colombia, la Sinfónica de Eafit, la Sinfónica Nacional de Ecuador y la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia. Durante dos años fue el Director nacional sinfónico de la Fundación Nacional Batuta.

El maestro Andrés Orozco-Estrada se refirió a esta nueva etapa profesional de Juan Pablo: “Es un joven con muchas cualidades artísticas y humanas. Es un director que está dispuesto a entregar su pasión y disciplina al servicio de la música, por lo tanto me parece muy adecuado que la Orquesta Filarmónica de Medellín emprenda esta nueva etapa con esta gran promesa de la dirección orquestal”.

Juan Pablo iniciará su labor en octubre de 2018. Será quien trabaje con la planta orquestal en todos los procesos artísticos y pedagógicos de la organización.

Influencias y sueños

¿Por qué la inclinación por el violonchelo?

“Fue un amor a primera vista, en esa época había docentes que presentaban los instrumentos. Cuando miré la posición del violín, no fue atractiva para mí. El contrabajo me encantó, pero yo era muy chiquito, es gigante, me monté en varias sillas, pero realmente no podía por mi estatura.

En ese momento no había profesor de violonchelo, pero me acuerdo de que en una esquina estaba el instrumento acostado, lo agarré y lo comencé a tocar como una guitarra. El profesor me dijo que así no se tocaba, me mostró cómo se hacía; le dije, no me importa cómo se toque, este me gusta. Luego llegó un profesor y ahí me encaminé.

Fue un sonido muy natural con el que me conecté de forma rápida, desde ahí comencé a construir una carrera muy bonita que ya tiene 20 años”.

¿Quiénes han influido en su carrera profesional?

“Destaco a Juan Guillermo Ocampo, director del programa, a y Wílber Corrales, director de la Escuela de Música en la Fundación Amadeus. Después apareció mi profesor de chelo formal, es un cubano, Pavel Tejeda. Nunca se me va a olvidar porque él venía de una formación rusa y fue muy estricto en mi proceso con el instrumento”.

El venezolano, Rubén Coba fue director mío en orquestas infantiles y juveniles.

Recuerdo mucho a mi maestro Ludmil Vassilev, búlgaro que ahora es profesor en la Universidad de Antioquia. En mi postgrado me acompañó Mario Díaz Leal, principal de chelo de la orquesta de Castrillón en España, y cuando integré la Orquesta Sinfónica de Eafit, los últimos 5 años tuve la oportunidad de ser el principal de violonchelo.

Cuando hice la maestría en dirección tuve el acompañamiento de la maestra Cecilia Arango y del maestro Alejandro Posada.

Cada uno de los directores y músicos que pasan son como una master class”.

¿Cómo se ve en el futuro?

“Quisiera ser director titular de orquesta profesional a nivel mundial, teniendo como referentes a los maestros Alejandro Posada y Andrés Orozco Estrada. Otra de mis líneas es poder ser un puente activo para las futuras generaciones, que tengan mayores oportunidades y experiencias en los lugares donde esté desarrollando mi carrera profesional”.

 

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