Ojo con la escopolamina

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“Yo estaba compartiendo con unos amigos en una de las discotecas de Barrio Colombia. A la media noche, salí del lugar a sacar algo de dinero en un cajero cercano. A partir de allí no recuerdo que pasó. A la madrugada, una señora me encontró desorientado cerca de la estación del metro en La Aguacatala, y ella me ayudó. Yo no tenía ni dinero ni las pertenencias. Estaba muy agitado y lo que me dijeron fue que me habían dado escopolamina. Eso es lo único que recuerdo”, cuenta Luis Fernando Ruiz, quien a finales de abril sufrió este incidente.

Frecuentemente se escuchan testimonios de robos con escopolamina en El Poblado. Autoridades llaman al autocuidado

Relatos como este se escuchan frecuentemente en Medellín, con la particularidad de que muchos de los casos, según las denuncias, suceden en el transporte público, en centros comerciales, zonas bancarias, discotecas o lugares recreativos de la ciudad. Uno de ellos ocurrió a principios de mayo, en inmediaciones de la Milla de Oro, donde Diego* abordó un taxi al salir de un sitio nocturno en Río Sur, y fue robado. Posteriormente no recordaba nada de lo sucedido, según narra.

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Frente a este caso, Gloria Patricia Yepes, administradora de Río Sur, expresa que “manejamos un nicho muy atractivo para los delincuentes, sin embargo no hemos conocido casos relacionados con escopolamina. Este año solo se han reportado dos casos de robo en los que hemos facilitado los videos. Tenemos apoyo constante de las patrullas del cuadrante para la seguridad”.

Las autoridades de policía han identificado varias formas en que los delincuentes suministran la sustancia a sus víctimas, “pero básicamente la tendencia se da por casos de mujeres en discotecas, que en medio de la fiesta dan en el trago la escopolamina a los hombres”, dice el mayor José Andrés Pulido, de la Estación El Poblado. “Hemos conocido tres casos esta semana (cuarta semana de mayo) de personas que se van de fiesta y llevan a sus apartamentos a mujeres que los terminan durmiendo y robándoles sus pertenencias”, concluye.

A pesar de estos hechos, que suelen repetirse, las autoridades aseguran que no hay estadísticas que permitan identificar el impacto de esta modalidad delictiva, aunque el uso de esta sustancia está asociado a hurto a personas, apartamentos y, en menor medida, a violaciones.

“Casos por transporte público a las salidas de centros comerciales no hemos tenido. Eso no quiere decir que no pase, pero si no recibimos denuncias es difícil saber qué tan frecuente es. Mucha gente no denuncia los robos por pena, pues muchos de estos casos son propiciados por la misma irresponsabilidad de las personas”, expresa el comandante Pulido.

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A pesar de las alertas que entregan las autoridades, alrededor de la escopolamina también se han tejido varios mitos. El médico especialista en Toxicología Clínica, Ubier Eduardo Gómez, del Hospital San Vicente Fundación, aclara que “mucha parte de lo que se habla comúnmente sobre la escopolamina no es cierto, como cuando dicen que en un taxi les pasaron una revista con la sustancia o a través de las ventanas del carro les soplan algo en la cara, porque la escopolamina no actúa inmediatamente, requiere de un tiempo para activarse en el organismo”.

El método más usado y efectivo para suministrar esta sustancia, explican los expertos médicos, es por la vía oral en bebidas amargas como café y cerveza, en cigarrillos o en alimentos dulces como masapanes. En una bebida, después de una hora de administrada, pueden aparecer los cuadros de amnesia.

Prevención y autocuidado

“Ciego como un murciélago, seco como un palo, rojo como una remolacha, caliente como una brasa y loco como una cabra”, es un aforismo que describe los síntomas de intoxicación por escopolamina, explica el toxicólogo Ubier Gómez.


La escopolamina es un alcaloide de origen natural extraída del árbol conocido como borrachero. Cada semilla, que contiene suficiente escopolamina para intoxicar a un adulto, es un polvo blanquecino, inodoro y de sabor amargo, que tiene la capacidad de producir pérdida de la voluntad, sugestionabilidad y amnesia, según las descripciones médicas.

Las personas intoxicadas son reconocidas por presentar piel seca, roja y caliente, las pupilas grandes, la boca seca, palpitaciones, compromiso del estado de conciencia en grado variable, que oscila entre la somnolencia y la agitación. Con frecuencia, explican los especialistas, los síntomas puede ser difíciles de identificar por el suministro de otras sustancias sedantes y calmantes.

“Ahora no solo la escopolamina es utilizada por los delincuentes. También las benzodiacepinas, medicamentos empleados para el tratamiento del insomnio. Actualmente con este tipo de medicamentos existe un mercado negro donde se comercializa la sustancia, por lo que se debe tener mucho cuidado”, señala el toxicólogo Gómez. Una dosis elevada de escopolamina puede causar un estado de coma permanente, o demencia.
*Nombre cambiado para proteger la identidad de la víctima.

Recomendaciones

  • No reciba bebidas ni alimentos de personas desconocidas, por más confiable que sea el aspecto de la persona que le ofrezca.
  • No asista solo a los eventos públicos.
  • No acepte cigarrillos, chicles o dulces de personas desconocidas.
  • En un sitio público nunca deje sin vigilancia la mesa con bebidas o alimentos.
  • Practique el autocuidado y el cuidado a la persona que lo acompaña.
  • Si toma un taxi, pídale a un conocido que apunte las placas del vehículo.
  • No retire grandes cantidades de dinero en sitios muy concurridos.
  • Procure no retirar dinero sin la compañía de alguien conocido.
  • No permita que personas extrañas entablen conversación.
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