Obras del Museo Ed.364 / Burdel Representación

   
Las obras del Museo de Antioquia… una visita guiada
 
  Burdel Representación (Ed. 364)
Javier Restrepo, nos desenmascara para permitirnos un reconocimiento más claro y directo de lo que también somos: instinto, pulsión erótica, “bajas pasiones”, y no solo altos valores intelectuales
 
Por: Carlos Arturo Fernández U., miembro del Grupo de Investigación en Teoría e Historia del Arte en Colombia, de la Universidad de Antioquia. Profesor de la Facultad de Artes de la Universidad de Antioquia.
 
Javier Restrepo (Medellín 1943 – 2008) es uno de los principales representantes de la llamada “generación urbana” de artistas antioqueños que, a partir de las décadas de los años sesenta y setenta, manifestó una lectura nueva del arte y de la ciudad, en buena medida impulsada por el espíritu de renovación de las Bienales.
Pero el trabajo de Javier Restrepo no quedó limitado al terreno exclusivo de la producción de su propia obra plástica. Por el contrario, a través de la Carrera de Artes de la Universidad Nacional, que contribuyó a crear y en la cual desarrolló una larga actividad docente, su influencia como maestro crítico se mantiene en las generaciones posteriores.
“Burdel Representación” es una pintura al acrílico sobre tela, de 109 por 129 centímetros, que Javier Restrepo realiza en 1975, justamente en el período en el cual es más patente su preocupación por enfrentar con nuevos ojos la vida de la ciudad y, por ese camino, romper con los esquemas del arte tradicional, patriótico y regionalista.
Ante todo, es evidente el espíritu desmitificador y corrosivo que manifiesta la temática de la obra. Contra el arte dedicado a idealizar el pasado y el presente, oficiales y reconocidos, esta pintura ubica en el mundo cerrado del burdel el paisaje humano que la sociedad se afana en ocultar, pero que no por ello es menos real y poético.
Aquí no hay búsqueda de bellezas exteriores ni preocupación por la representación minuciosa de las cosas sino la creación de una imagen dura y cargada de expresividad. En efecto, una obra como “Burdel Representación”, de Javier Restrepo, nos desenmascara para permitirnos un reconocimiento más claro y directo de lo que también somos: instinto, pulsión erótica, “bajas pasiones”, y no solo altos valores intelectuales.
Pero esta revelación no parece posible con las formas del arte académico. Contra ellas, la escena parece violentamente iluminada y contrastada, sin posibilidad de mediación ni de visiones difusas; los colores, limitados por contornos precisos, son planos, repetidos y opacos, como los de un espacio cerrado a la luz del sol. En otras palabras, en “Burdel Representación” no se trata tanto de un tema nuevo sino, sobre todo, de un nuevo punto de vista, una sensibilidad que permite descubrir y revelar lo que antes pareciera que nadie veía.
Esta nueva forma de mirar surge de las condiciones propias de la ciudad moderna. Con frecuencia se ha reconocido la influencia de la publicidad en Javier Restrepo y en la obra de algunos de sus compañeros de generación, y, como consecuencia de ello, se afirma su vinculación con el Arte Pop. Sin embargo, más allá de esas referencias formales, lo que mantiene todo su valor es la clara conciencia de una realidad, la de la ciudad moderna, que nos agrede y nos impone unos nuevos valores estéticos.