El arte es un modo de ver el mundo

Nydia Gutiérrez dejó su puesto como curadora jefe del Museo de Antioquia para dedicarse a reflexiones académicas sobre su natal Venezuela.
Nydia fue directora Artística del MDE15. Polis, hacia la reconstrucción política de la ciudad fue su última obra como curadora.

Nydia Gutiérrez dejó su puesto como curadora jefe del Museo de Antioquia para dedicarse a reflexiones académicas sobre su natal Venezuela.

Por: Juan Pablo Tettay De Fex / juan.tettay@vivirenelpoblado.com

Nydia Gutiérrez llegó a Medellín hace siete años. Conoció de cerca el Museo de Antioquia cuando hizo parte del MDE11 y, unos meses después, empezó su labor como curadora jefe. Es venezolana, de San Antonio del Táchira, por eso, tiene a Colombia en la piel. Además, estudió arquitectura en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá.

Su llegada al Museo estuvo movida por el interés que le suscitaba el trabajo con la comunidad. “Es un lugar que brinda oportunidades, las puertas del Museo siempre están abiertas para proponer y construir”, expresa.

Fueron siete años de labores, tiempo en el que logró leer a Medellín y la escena artística y entender, además, el lugar en el que está la ciudad frente a la museología nacional: “es una ciudad privilegiada; museos como el de Antioquia, el Mamm, Parque Explora y la Casa de la Memoria permiten un trabajo importante. Además, otros más pequeños, tienen excelente nivel”. Recuerda, en todo caso, que no se puede trabajar desde una isla y que se necesita unión entre ciudades para salir adelante.

Si se le pregunta por un legado, se refiere a esas puertas abiertas que tiene el Museo y recuerda que al llegar, encontró una institución fuerte, con una gran sede, con programas sociales, con el respeto por el espacio, entre otras cosas, “pero faltaban procesos y proyectos en sinergia que los visibilizaran”. Ella logró pensar el lugar como un espacio desde la museología, que lograra integrar sus diferentes dimensiones.

Hoy, deja el Museo con proyectos andando. “Se están renovando la Sala Colonial y la Sala Siglo XXI”, explica, “con el objetivo de crear experiencias que hablen más desde un lenguaje contemporáneo”. Y para ella, ese es el reto, hablar del pasado sin olvidar el presente, sin olvidar cuidarlo, porque “el presente de hoy es el pasado de mañana”. En sus planes, bajo un proceso de jubilación que quiere llevar de manera gradual, está disfrutar Medellín y ayudar a que la ciudad tenga una mayor conexión con el mundo. “Quiero seguir haciendo proyectos curatoriales: menos proyectos, pero con más dedicación”, concluye.

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