Nunca un gobierno había invertido tanto en El Poblado: Aníbal Gaviria

A dos semanas del cierre de su gestión, evalúa sus obras en esta comunidad. Destaca la Valorización y señala su falla. También la frustración que le genera el proyecto del Lleras o la tragedia de Space. Atención a lo que plantea sobre el Edificio Mónaco 

Por Juan Felipe Quintero A.

La Valorización fue el gran sello de esta Alcaldía en El Poblado ¿Qué balance entrega al final del ejercicio?
“La Valorización representa el presupuesto más grande invertido en nuestro gobierno en El Poblado, es más, nunca antes un gobierno había invertido allí tantos recursos, por la Valorización y por el presupuesto público. Son 615 mil millones de pesos de inversiones en nuestro gobierno, ejecutados unos 230 mil millones, y los demás asegurados para el futuro”.

Un proyecto que aún genera rechazo en algunos sectores ciudadanos.
“El proyecto mostró coherencia, pues como candidato dije que el mecanismo era beneficioso para la ciudad y para El Poblado. Haberlo suspendido habría significado frustrar la ejecución de la mayoría o de todas esas obras, con un perjuicio en atraso vial para El Poblado, que es de más de 20 años. Soy un convencido de la importancia de la herramienta, Medellín ha sido líder en el mundo en su aplicación, y por eso como instrumento clave, debe mantenerse”.

¿Cuáles son los números de Valorización que entrega al cierre de su gestión?

“Son 23 obras de un proyecto histórico. Es la primera vez que aun sin haber empezado el cobro ya habían iniciado obras y terminado otras. A la fecha, a un año de haber iniciado el cobro, llevamos más del 40 por ciento del recaudo, que se acerca a 185 mil millones de pesos”.

Pero de ese recaudo también hacen parte recursos del Municipio.
“Sí, con el aporte de predios y de otros recursos, pero es mínima la proporción”.

Su mensaje es que la gente pagó.
“De manera anticipada y en una forma nunca antes vista. Nadie puede mostrar una valorización que lleve menos del 15 por ciento del tiempo del cobro y un recaudo del 40 por ciento. Es el proyecto de valorización más virtuoso de la historia. De las 23 obras, tenemos 12 en funcionamiento y seis en ejecución. Las otras cinco están en licitación o en diseño y con recursos asegurados. Los ciudadanos me dicen que están sintiendo los beneficios de las obras, obras que se han hecho cumpliendo los cronogramas y los presupuestos, con una sola frustración: Los Balsos con la Inferior”.

¿Cómo explica el mal desarrollo de esa obra?
“Se explica en un mal contratista. Sin embargo, con un manejo inteligente y el apoyo de la comunidad, logramos revertir esa situación. Hoy tenemos un nuevo contratista que ha funcionado mejor. Antes de terminar el año, en el intercambio que se llamará John Gómez Restrepo, habrá paso por Los Balsos, servicio vial completo en enero y el paisajismo estará terminado en febrero”.

De ese incidente queda el mensaje de que el contratista se pudo ir sin una sanción, más allá de los efectos en buen nombre y credibilidad.
“Si hubiéramos decidido avanzar en un pleito, lo que tendríamos sería un pleito y la obra parada en manos del mismo contratista. Eso lo sopesamos para tomar la decisión. Preferimos un buen contratista a tener contra las cuerdas jurídicas, por años de pleito, al otro contratista”.

¿Qué le compete a la Alcaldía en esa labor fallida del constructor?
En sectores ciudadanos cercanos a la obra se habla de que el contratista inicial tuvo que trabajar con planos imprecisos.
“Son comentarios sin fundamento técnico. El problema de las redes en Medellín es general, en muchas de las obras, en Parques del Río, en la Superior con Los Balsos, en la Superior con El Tesoro, en la Inferior con la 10, también tuvieron problemas con la ubicación exacta de las redes”.

¿La obra de El Tesoro con la Superior no le genera frustración? Valió 10.300 millones de pesos y tiene problemas de funcionalidad.
“Habrá quienes digan que no funciona, pero también he recibido muchísimos comentarios de personas que han sido beneficiadas por ese intercambio. Quienes dicen que debió ser otro el diseño, que se lo hagan llegar a Movilidad y a Infraestructura, para compararlo. Ese intercambio lo hicieron especialistas ingenieros en movilidad, en quienes uno tiene que confiar”.

Valió 10.300 millones y a los cuatro meses hubo que variar los flujos de tráfico ¿Cómo entender ese proyecto?
“Hay dificultades, no las niego. Por eso me senté con los funcionarios de Movilidad para que me mostraran la situación y las alternativas. Se podía mejorar, eso fue lo que se hizo, con soluciones que han demandado inversiones menores”.

¿Qué opina de que el próximo Alcalde diga no que aplicará la herramienta de la valorización en los próximos cuatro años?
“Tengo total respeto por el alcalde electo, Federico Gutiérrez. Respeto las decisiones democráticas y ciudadanas. No entro en debate. Es una decisión que no comparto, pero respeto”.

¿Cuáles otras inversiones en El Poblado lo dejan satisfecho?
“La Uva, por supuesto. Sobre El Poblado, se ha pensado que no se pueden hacer inversiones de tipo social. Hay poder adquisitivo, que crea la posibilidad de la sinergia de la valorización, pero también se pueden hacer obras sociales y de presupuesto público, como la Uva, por 20 mil millones de pesos, que entregará obras en la primera etapa el primer semestre de 2016. También el Canal parque escuela Gabriel García Márquez, que lleva a Telemedellín a ese sector céntrico de la ciudad, un parque que habíamos prometido abrir para los ciudadanos, un pulmón de biodiversidad. Y el MAMM, 24 mil millones de pesos de inversión, 12 mil millones de ellos públicos. Es una inversión histórica en El Poblado”.

En sus momentos de autocrítica ¿cuál balance hace?
“Estoy muy satisfecho con la gestión. Nos habíamos propuesto un plan de desarrollo y lo vamos a cumplir en un 95 por ciento”.

¿Nada que se quedara sin atender o sin intervenir?
“Sí tengo sueños que me hubiera gustado impulsar en El Poblado: la alianza público privada en el Lleras, pero es una red de obstáculos administrativos, con una lentitud desesperante. Me hubiera gustado convertir en parques populares los clubes Campestre y El Rodeo. No lo logramos. También un monorriel por la 34 y por la avenida El Poblado y uno o dos cables por las lomas en conexión con el eje del metro hacia las transversales”.

¿Cómo se soñó el Lleras?
“Como la ciudad de mis sueños: peatonal, para bicicletas, de transporte masivo, con muchos espacios, parques, vías peatonales amplias, para el ciudadano, para caminar, para encontrarse, para compartir con amigos y familia”.

Vamos a Santa María de los Ángeles ¿Por qué la Alcaldía insiste en instalarse en el Edificio Mónaco, de uso residencial y señalado por los vecinos como una propiedad que les genera sensación de inseguridad? Sus pruebas son los ataques con explosivos a Pablo Escobar y el atentado a la Fiscalía.
“Es un tema de cultura, solidaridad y responsabilidad ciudadanas muy importante. La pregunta que hago es si el 123 de la Policía, la Secretaría de Seguridad y el cerebro de la información para la seguridad no pueden estar en El Poblado, ¿por qué sí pueden estar en Belén o en el Centro? Si una infraestructura de ese tipo no puede estar en un sector de la ciudad porque es peligrosa, ¿a dónde la vamos a llevar? Todo el mundo quiere más seguridad y presencia de policías, fiscales, investigadores, jueces. Si no los queremos, ¿dónde van a trabajar? Por ese camino volvemos a la Medellín de hace 25 años, donde la gente pedía que les quitaran el CAI del barrio. Entiendo el dolor de Santa María de los Ángeles de recordar los momentos aciagos, no quiero afectar el barrio, quiero que tengan más seguridad, la que representan esas infraestructuras”.

¿Por qué intentar ocupar el Mónaco mediante una solicitud de licencia de demolición parcial del edificio y no de cambio del uso residencial?
“Yo no me meto con abogados, para eso están los abogados. Lo que sí aseguro es que cumplimos la ley, es lo lógico. Si hay alguna cosa que no se haya hecho o que tenga alguna duda, tienen todo el derecho de señalarlo. Estamos para cumplir las normas. Es la dirección que he dado”.

“Frente al posconflicto, hemos trabajado en tres frentes: la seguridad ciudadana, las posibilidades de educación y de capacitación de los desmovilizados y las capacidades y las posibilidades de inserción laboral. Tiene que haber un gran aporte de la Nación con recursos del Gobierno. No es conveniente ni justo que a Medellín le digan ‘ahí tienen el problema, ustedes son capaces de resolverlo’.
Space también marcó su periodo en la Alcaldía ¿Cómo cierra?
“Frente a la tragedia, actuamos con toda la responsabilidad antes, durante y después. Acabamos de aprobar en el Concejo un acuerdo para eximir del predial a muchas de las personas afectadas en este tipo de tragedias en edificaciones en alto riesgo. Creamos la Secretaría de Control Territorial, para evitar que estas tragedias se repitan. Pero hay una frustración: presentamos solicitudes de cambio de la normatividad y esos cambios no se han hecho en el Gobierno Nacional y en el Congreso, de funcionamiento de las curadurías, para las responsabilidades de las constructoras. Propusimos 20 puntos, han sido analizados, pero no aprobados”.

A dos años largos ¿cuál lección deja la tragedia de Space?
“Space mostró que hay fallas en la rigurosidad y en la ética de algunos constructores, también en la capacidad de control de parte del Estado”.

Nunca le había escuchado ese cuestionamiento. Está hablando de falta de ética frente a un caso que tiene nombre propio.
“Para mí hubo fallas en la rigurosidad, en la exigencia altísima que se tiene que tener en una función tan trascendental como en la construcción de vivienda. No hablo de nombres propios, pero allí hubo falta de rigurosidad y de ética”.

Qué sigue para Aníbal Gaviria
“Muy posiblemente salir al exterior un año para estar en función académica, dar cursos, recibir otros. La educación es la gran herramienta, debo seguir capacitándome. También permitirá que la gente descanse de mí y que el nuevo gobierno comience con total tranquilidad. Volveré para seguir con mi propósito de servir”.

¿En algún cargo con nombre propio?
“Mi intención es servir a Medellín, Antioquia y Colombia. Siempre he pensado que las candidaturas no son de uno, son de la gente y será la gente la que decida cuál será el rumbo”.