Nunca dejará de llover

     
     
    Nunca dejará de llover
     
       
     
    Parece como si se tratara de una noticia apocalíptica, como si fuera algo que nadie supiera de antemano, como si fuera una amenaza de castigo, como si fuera verdad que el cielo puede caer sobre nuestras cabezas. Al menos eso deben pensar los concesionarios de las carreteras que se sorprenden porque en la temporada invernal llueve, y llueve mucho. Y quizás piensan lo mismo los contratistas de las obras públicas que se escudan en la lluvia para pedir prórrogas en los plazos que ellos mismos pactaron para entregar su trabajo terminado.
    Es incomprensible cómo estas personas parecen ignorar que todos los años hay temporadas de lluvia y que sí, durante esa temporada llueve mucho. Cualquier persona ignorante de esas cosas que saben los ingenieros, los planificadores, los constructores, pensaría que un hecho cierto que se repite invariablemente todos los años podría ser un elemento manejable en el mantenimiento de las carreteras o en la construcción de las obras públicas; en últimas, que en un país en el que la lluvia es un fenómeno cotidiano, esta no debería ser un factor perturbador.
    Pero la verdad es que no solo es perturbador, es una amenaza para la sociedad en todos los niveles, principalmente para las personas más vulnerables de la ciudad, para los más pobres que pierden sus bienes y a veces la vida cada vez que hay un aguacero fuerte. Como dijo un funcionario público tras el vendaval del martes 10: “Lamentablemente hay que reconocer que no fue que la quebrada se metió a las casas, fueron estas las que se metieron en el camino de la quebrada”.
    El gobernador Ramos le habló a los concesionarios de las carreteras con el tono y la firmeza que los ciudadanos esperaban desde hace mucho tiempo. Le pidió al Invías que no tolere más a los contratistas que engañan al Estado. Ya veremos.
    Lo que nos queda es ser solidarios con las víctimas de la combinación de pobreza, lluvia e indisciplina ciudadana. La Alcaldía de Medellín dice que las donaciones en especie se pueden entregar en Carrefour y Falabella, o en las sedes de las corporaciones Antioquia Presente (calle 14Sur #43A 100, teléfono 321 5757), la Cruz Roja (carrera 52 #25-310, 350 5300) y el Programa Aéreo de Salud de Antioquia (calle 5 #65E 00, entrada a los hangares del Olaya Herrera). También se puede donar desde $500 en las cajas de los supermercados Éxito, Ley, Pomona y Carulla, o consignar en Bancolombia en la Cuenta Corriente 003 666 666 61, a nombre de Campaña Invierno 2008 Antioquia Presente.