No llores si me amas

 
 Publicado en la edición 411, abril 11de 2010 
   
 
No llores si me amas
 
 
San Agustín
 
 
No llores si me amas,
¡Si conocieras el don de Dios y lo que es el cielo!

¡Si pudieras oir el cántico de los ángeles
y verme en medio de ellos!
¡Si pudieras ver desarrollarse ante tus ojos
los horizontes, los campos
y los nuevos senderos que atravieso!

¡Si por un instante pudieras contemplar, como yo,
la belleza ante la cual las bellezas palidecen!
Como, tú me has visto
me has amado en el país de las sombras
¿y no te resignas a verme y amarme
en el país de las inmutables realidades?

Créeme:
cuando la muerte venga a romper las ligaduras,
como ha roto las que a mi me encadenaban,
cuando llegue un día que Dios ha fijado y conoce;
y tu alma venga a este cielo
en que te ha precedido la mía,
ese día volverás a verme,
sentirás que te sigo amando, que te amé,
y encontrarás mi corazón
con todas sus ternuras purificadas.

¡Volverás a verme en transfiguración, en éxtasis, feliz!
Ya no esperando la muerte, sino avanzando contigo,
que te llevaré de la mano
por senderos nuevos de luz y de vida.
Enjuga tu llanto y no llores si me amas.

 
 

 
 
Este poema de San Agustín fue leído por el padre
Bernardo Gómez durante la celebración eucarística que
con motivo del fallecimiento de nuestro Fundador y Director, Julio Posada, fue ofrecida el pasado 6 de abril
en la Iglesia de Santa María de Los Dolores.