No huyas de lo que sientes

Hace unos días me levanté sintiéndome irritable, tenía pereza de ir a trabajar y sentía rabia por no poder tomar la decisión de no ir. Intentaba entender lo que me pasaba pero estaba tan agobiada que no podía ni pensar. Como mi intención es vivir en paz y felicidad inmediatamente empecé a tratar de no sentirme así. Medité por media hora, hice ejercicio y oí mis canciones favoritas con el fin de no sentir el mal genio y la irritabilidad. Sin embargo, durante cada una de estas actividades el pensamiento principal era de culpa y rabia por sentirme así y por lo tanto no se me quitaba.
Muchos juzgamos los sentimientos, aceptamos algunos y rechazamos otros. A través de la vida aprendí que estaba bien sentir tristeza, felicidad, amor, pero que no eran aceptables la rabia, el odio o el mal genio. Por lo tanto, cuando siento rabia o mal genio inmediatamente trato de negar el sentimiento y no sentirlo. Conozco a otras personas que durante sus vidas han aprendido que no es aceptable sentir tristeza, pues es vista como debilidad; o sentir felicidad, pues es “malo” sentirse feliz cuando otros están sufriendo. No obstante, los sentimientos son solo eso: sentimientos, y entre más huimos de ellos más tiempo nos toma que se disipen. “Lo que resistes, persiste”.
Una de las técnicas más poderosas en coaching se llama proceso. Proceso consiste en que el coach crea un espacio seguro para que el cliente pueda sentir lo que sea que esté sintiendo, sin juzgar el sentimiento. Cuando permites que el sentimiento se exprese completamente, cuando le das permiso para que exista y aceptas plenamente que haga parte de ti, entonces lo liberas. Permitir que un sentimiento exista dentro de ti, no significa que actúas bajo él, es decir, el hecho de que sientas rabia no significa que tienes permiso de gritar o maltratar a los demás. Procesar un sentimiento es un trabajo que pasa dentro de ti.
Deepak Chopra propone los siguientes pasos para liberar “emociones tóxicas”:
1. Asumir la responsabilidad de nuestras emociones (No culpar a otros por lo que estoy sintiendo).
2. Presenciar el sentimiento en tu cuerpo (¿Cómo se siente físicamente?)
3. Nómbralo (¿Estás sintiendo rabia, miedo o irritabilidad?)
4. Exprésalo (Puedes escribir en un cuaderno, hablar con un amigo o tu coach. La meta es expresar lo que sientes sin juzgar a otros, a ti o al sentimiento).
5. Libéralo (Puedes orar o hacer un ritual al quemar el papel donde escribiste. El objetivo es hacer algo que simbolice que estás soltando ese sentimiento).
Al final de casi todo un día de mal estar, hablé con mi hermano y le dije que tenía un mal genio que sentía que “le podía pegar a alguien”. Solo con expresarlo, sin sentirme culpable por sentirlo, lo liberé y terminamos riéndonos al imaginarnos cómo sería yo pegándole a alguien.
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