No es tan mala como se cree

La calidad del aire de la ciudad
No es tan mala como se cree
La mayor concentración de material particulado se presenta en las primeras horas de la mañana; por lo general el viernes, es el día en el cual el aire está más contaminado


Panorámica de Medellín desde el mirador de Las Palmas. Agosto 5 de 2014

Desde hace 41 años, el Área Metropolitana del Valle de Aburrá está realizando acciones para monitorear la calidad del aire. En octubre de 2000, a través de un convenio entre el Área Metropolitana, Corantioquia, la Universidad de Antioquia, la Universidad de Medellín, el Politécnico Colombiano Jaime Isaza Cadavid, la Universidad Pontificia Bolivariana y la Universidad Nacional de Colombia (sede Medellín), se conformó Redaire, una red que hace el monitoreo del aire en la ciudad con el fin de identificar los principales contaminantes.

Qué mide Redaire
Hoy, Redaire cuenta con 24 estaciones de monitoreo, ubicadas en diferentes sitios de la ciudad; dos de ellas se encuentran en El Poblado: una, en las instalaciones del Politécnico Jaime Isaza Cadavid y otra más en inmediaciones de la loma de Los Balsos en UNE EPM Telecomunicaciones. La red monitorea gases contaminantes, como los óxidos de nitrógeno y azufre, monóxido de carbono, ozono, además de material particulado denominado PM10 y el PM2.5, que corresponden al material particulado suspendido en el aire con un diámetro menor a 10 y 2,5 micras, respectivamente. Se sabe que casi un 70 por ciento de la contaminación del aire es generada por los gases y partículas provenientes de la combustión del petróleo, el diesel y el gas natural utilizados para el funcionamiento de los automotores, de ahí que la fuente más contaminante del aire que respiramos sean los vehículos. De todos estos contaminantes que mide la red, el material particulado es el que preocupa en mayor medida a quienes se encargan de hacer mediciones, porque puede impactar directamente la salud de la población. Carmen Elena Zapata, docente de la Universidad Nacional sede Medellín y Directora de la Red de Monitoreo de Calidad del Aire, en convenio con el Área Metropolitana y esta institución educativa, explica: “La norma colombiana establece para el PM10 y el PM2.5, un promedio diario y promedio anual y las estaciones de Medellín cumplen positivamente con ambos promedios. La norma para el material particulado menor a 10 micras (PM10) es de 100 microgramos por metro cúbico promedio diario y en el año, 50 microgramos por metro cúbico promedio anual. Ahora, para el material particulado menor a 2.5 micras (PM2.5) la norma establece 50 microgramos por metro cúbico promedio diario y 25 microgramos por metro cúbico promedio anual. Llevando a la práctica estos parámetros, ¿qué sucede entonces, por ejemplo, con la estación ubicada en el Politécnico Jaime Isaza Cadavid en relación con las mediciones de PM10 y PM 2.5? Los últimos resultados del monitoreo de la calidad del aire (abril-junio de 2014) entregados al Área Metropolitana del Valle de Aburrá, gestora del proyecto y autoridad ambiental del Municipio de Medellín, por la Universidad Nacional (institución que opera la red), se refieren así en relación con el material particulado PM10 y PM2.5 detectado en esta estación: “La concentración promedio de PM10, obtenida a partir de los datos de los equipos automáticos para el período abril-junio de 2014 en la estación Politécnico Jaime Isaza Cadavid fue de 43,9 microgramos por metro cúbico”, lo que quiere decir que para ese período, la medición del material particulado PM10 estuvo por debajo de lo que establece la norma. En relación con la medición del PM2.5 en esta estación, los análisis presentados en el informe, concluyen que la concentración promedio de PM2.5, para el período abril-junio de 2014, fue de 14,8 microgramos por metro cúbico. Nuevamente por debajo de la norma. Cabe anotar, en términos de salud, que el material particulado PM10 pueden ser inhalado y penetrar con facilidad en el sistema respiratorio humano, localizándose por lo general en los bronquios; el material particulado PM 2.5, al ser inhalado, se deposita en bronquíolos y alvéolos; ahora bien, la cantidad de material particulado inhalado, bien sea PM10 o PM2.5, depende de la respiración (frecuencia y profundidad) de cada persona.

< Piedad Patricia Restrepo, coordinadora programa Medellín Cómo Vamos

La normativa de la OMS Vs la normativa colombiana
Aunque, en general, quienes hacen parte del la Red de Monitoreo del Aire sugieren que el índice de Calidad del Aire que respiramos se encuentra entre bueno (que no representa efectos negativos para la salud) y moderado (las personas extraordinariamente sensitivas deben considerar limitar los esfuerzos prolongados al aire libre), el programa Medellín Cómo Vamos, el cual realiza análisis de indicadores objetivos suministrados por fuentes oficiales y que adicionalmente adelanta cada año la Encuesta de Percepción Ciudadana sobre los temas que afectan su calidad de vida, considera que si bien las mediciones del material particulado están por debajo de lo permitido por la norma nacional, superan lo establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Piedad Patricia Restrepo, coordinadora del programa, comenta en relación con los últimos análisis de indicadores objetivos que se refieren al aire: “La OMS para el PM10 dice que debemos estar en 20 microgramos promedio anual, y en relación con el PM2.5 debemos estar en 10 microgramos; cuando analizamos las mediciones, nosotros duplicamos y hasta triplicamos lo que dice esa recomendación de la OMS”. Al paso sale la profesora Zapata: “La OMS da unas guías en relación con la calidad del aire, lo que establece es un ideal, ninguna gran ciudad en el mundo lo cumple; ni Londres que tiene una red gigante, ni Barcelona. Tendría que irse uno para la zona rural, eso lo tenemos que entender”.

< Carmen Elena Zapata, coordinadora Redaire

Estudios epidemiológicos
En 2006, un grupo de investigadores del CES, los médicos Ana Milena Herrera y Jaime Ordóñez, y de la Universidad de Medellín, los ingenieros Carlos Echeverri y Gabriel Maya, adelantaron un estudio sobre la calidad del aire y la incidencia de este en niños menores de cinco años. Desde ese entonces, no se han hecho nuevos estudios epidemiológicos porque, a juicio de los investigadores, las investigaciones a largo plazo sobre la calidad del aire e incidencia en la salud humana, no son prioridad para la Administración Municipal. Carmen Elena Zapata, coordinadora de Redaire, comenta:

“Hay que hacer un llamado de atención de las autoridades de salud, porque mientras no hagamos un estudio serio epidemiológico no podemos decir nada; es cierto que las estadísticas de ciertas enfermedades en el Valle de Aburrá son mucho mayores que en otras ciudades del país, pero hay muchos factores. Sí hay una relación, y no vamos a negar que en el Valle de Aburrá existe contaminación por material particulado, pero es que medimos más, otras ciudades no miden”.
Como quien dice, el que busca encuentra.

Propuestas
Entendiendo que la principal fuente de contaminación son los vehículos automotores, Piedad Patricia Restrepo, coordinadora del programa Medellín Cómo Vamos, asegura: “Hacemos muy poco para aminorar los efectos nuestros sobre la calidad del aire y la congestión vehicular; es ahí donde la administración municipal tiene la mayor responsabilidad. No se puede apelar a la cultura ciudadana, a su buena intencionalidad –bájese del carro, móntese en el transporte público–. Y no, porque la gente toma decisiones racionales; lo que tiene que hacer la administración es subirle el costo al hecho de sacar un vehículo privado y decir, por ejemplo, que cada vehículo particular pagará un impuesto; con el solo hecho de usted sacar su vehículo está contaminando, entonces pague”. Por su parte, María Victoria Toro, docente de la Facultad de Ingeniería Química de la UPB, y quien dirige el grupo de investigaciones ambientales de esta institución –que también hace parte de Redaire–, comenta: “El Área Metropolitana en conjunto con las universidades ha definido actividades y programas de control en relación con la calidad del aire y a través del Clean Air Institute se le va a dar empuje al control en la parte de movilidad muy fuerte”. Aunque Medellín, a diferencia de otras ciudades del país, cuenta con sistema de gestión de la calidad del aire, parece que desde el gobierno nacional aún las políticas no son contundentes y no logran impactar como debieran.