“Ni tanto que queme al santo ni tan poco que no lo alumbre”

 
 
   
 
Sobre la reglamentación y manera como se controla y vigila en Medellín, Vivir en El Poblado habló con César Arango, Subsecretario de Espacio Público.

¿Cómo controlan la proliferación de vallas?
Con el Decreto 1683 de 2003, expedido con base en unas facultades de la Ley 140, que deja en los entes territoriales, concejos municipales y autoridades locales, la autonomía de regular los usos del suelo en materia de publicidad exterior visual.
No debe haber vallas a 80 metros una de otra, también que la publicidad de los paraderos de buses no estén a menos de 120 metros. En una cuadra sólo debe haber como máximo una en lugares comerciales y en residenciales ninguna, aunque hay sitios mezclados y toca mirar la cara de la manzana comercial y residencial para su ubicación.
El año pasado desmontamos 270 vallas cuando en el año 2007 sólo fueron 7. Este año vamos por 60 y ahora los empresarios de esa publicidad dicen que una valla genera el doble o el triple de lo que generaba antes, desde el punto de vista económico con menor esfuerzo. Es decir que con una recoge lo mismo porque ya no son tantas, no hay desorden y ya sí tienen valor.

¿Y si son del Municipio?
No esta calificada por la ley como publicidad, sino como mensajes institucionales y eso tiene sentido. La razón de ser de los mensajes institucionales es que el Estado mantenga una comunicación fluida con sus ciudadanos, su fin no es económico.

¿Cuál es la situación aquí?
Las reglas son las mismas que en la ciudad, aunque hay unos corredores principales, hay unas zonas donde está permitido poner vallas a ciertas distancias, es todo un conjunto de condicionamientos.
La Secretaría de Tránsito y todos en el Municipio, estamos pensando en tomar decisiones en la Zona Rosa, peatonalización seguramente, mejorar las condiciones del Parque Lleras y estimular el desarrollo de parqueaderos, pero es un proceso lento.

¿Hay exceso de vallas en Las Palmas?
Por ejemplo había vallas registradas desde hace tiempo en esa vía, pero esas vallas producto de la transformación de Las Palmas ya no cumplen los requisitos, y muchas de ellas no hicieron el trámite de renovar el registro, eso hace que algunas hayan perdido el derecho y probablemente sean desmontadas después del debido proceso.
Yo diría que técnicamente en Las Palmas no hay grandes problemas con la publicidad exterior visual. Una de las riquezas de esta ciudad y Antioquia son el paisaje y sus montañas, uno puede querer ver eso libre de obstáculos, pero la publicidad también es una industria que genera empleos, rendimientos económicos y además dinamiza la economía.

¿Controlan los pasacalles?
Sí, con regulación muy estricta. Todos los días estamos desmontando, sobre todo de las constructoras que son la principal fuente de contaminación con pasacalles de la ciudad. Día y noche desmontamos, trabajamos las 24 horas y todavía así siguen colgando. La publicidad para las constructoras es de cerramiento, alrededor de la misma obra, la normatividad que tenemos también requiere reformas porque ellos dicen que en las construcciones no verían su publicidad. Tenemos normas demasiado estrictas para algunos temas, pero no debe ser excusa para la actitud contaminadora permanente de ciertos sectores.

¿Y las vallas usadas en carros o personas?
Los carro-valla están regulados. Tengo que aclarar que están autorizados en unas condiciones especificas, con tamaños y con previa autorización técnica del Transito; pero nunca la utilización del sonido; eso está totalmente prohibido porque perturba la paz ciudadana, eso genera impacto negativo de la convivencia.
Con las vallas humanas, ese hecho en particular no ha sido sujeto a un control riguroso aún, hemos controlado de manera más fuerte por ejemplo la colocación de afiches que afean los postes, en paredes, puentes y teléfonos públicos. Todos los días hacemos limpieza, los 350 defensores de espacio público que tenemos son unos gladiadores, organizan eventos, el alumbrado de diciembre, la Feria de las Flores, conciertos, controlan, vigilan, lavan puentes, señalización vial y parques públicos.