Música clásica, en uno de sus mejores momentos

Música clásica, en uno de sus mejores momentos
De la mano del maestro y director Alberto Correa, y de nuestros contenidos en los últimos 22 años, miramos el pasado de la música clásica y lo que esperamos para el futuro

• A partir de 1990, año en el que empieza a circular nuestro periódico, la escena musical se encuentra en medio de muchos cambios.
• La Orquesta Filarmónica de Medellín está en crecimiento desde su inauguración en 1983, pero la Orquesta de Antioquia, fundada en 1974 viene, en declive y empieza a agonizar a principios de los 90 por falta de ingresos y auxilios públicos. En 1995 deja de funcionar.

• En 1995 también se apaga por cuestiones económicas, después de casi 200 conciertos, la Retreta del Domingo en el Parque, programa inaugurado el 19 de mayo de 1991 en el Parque de El Poblado por el Taller de Música.
• El movimiento coral empieza a despertarse de la postración que sufrió del 75 al 82 y nacen coros como Tonos Humanos y Arcadia. El Estudio Polifónico ya cumple más de 15 años. El movimiento de ópera y zarzuela renace con la aparición de Prolírica de Antioquia en 1994.
• Pero una de los hechos más interesantes de esos años del 90 al 2000, según el maestro Correa, es que el Conservatorio de Música se define vocacionalmente y pasa de formar docentes de música a formar instrumentistas, convirtiéndose en Facultad de Artes.
• En los 90 aparece el fenómeno de la Red de Escuelas de Música de Medellín y en 1991 el programa educativo Batuta. Ambos desarrollan la popularización de la enseñanza musical y hacen las veces de conservatorio en los barrios de la ciudad.
• Para finales del siglo, Medellín cuenta con una Orquesta Filarmónica sólida, más de cuatro coros bien establecidos, educación y redes de música, funcionando junto al programa de ópera y zarzuela. Es un buen momento musical, apoyado por los teatros Pablo Tobón Uribe, Metropolitano, Universidad de Medellín, Auditorio Fundadores y Camilo Torres.
• El advenimiento de la Facultad de Música de Eafit a finales de siglo contribuye significativamente al número de profesionales formados en la academia.
• A principios de la década del 2000, la Red de Escuelas empieza a dar frutos con jóvenes que ingresan a las universidades, algunos de ellos becados, y como resultado la Filarmónica de Medellín se nutre con más de 14 músicos.
• Entre 2000 y 2010 el gran protagonista, el público, empieza a ausentarse, paradójicamente con un aumento de oferta de conciertos. La Filarmónica de Medellín pasa de presentar 100 conciertos en los 90 a presentar 130 en el 2000, con menor asistencia. El maestro Correa asegura que la reactivación del público empieza a notarse solo desde 2010.
• En 2010 “la ciudad cuenta con la orquesta profesional Filarmónica de Medellín, la de Eafit, la de Amadeus, la de la Red, la joven Orquesta Sinfónica de Colombia y la Joven Orquesta Filarmónica de Medellín de Práctica Orquestal, y dos de cámara que son Resonanza y la de Bellas Artes”, agrega el maestro Correa.
• Sin embargo, la crítica musical y el cubrimiento de conciertos en los medios disminuye. Los reconocidos críticos Gabriel Villa, Luis de Zulategui y Mario Gómez Vignes mantienen el oficio vivo hasta principios de los 90, y hasta 2012 queda en manos de Rafael Vega (fallecido el 24 de junio de 2012) y Olga Elena Mattei.
• 2012 es el año de la música clásica para la ciudad. Asegura el maestro Correa, con sus 60 años de trabajo en la música, que “Medellín es la primera ciudad musical de Colombia, y lo compruebo por el número de facultades de música, orquestas, coros y festivales internacionales”. 
• Para los próximos 23 años el maestro Correa imagina una ciudad aún más fuerte en materia musical. Dos orquestas sinfónicas profesionales independientes y un movimiento coral sólido. Estos tres integrados a los movimientos musicales de las poblaciones circunvecinas como Bello, Caldas y el Oriente antioqueño. Espera que existan seis emisoras culturales y más cubrimiento periodístico. Pero especialmente cree que habrá una extensa oferta musical. “Si en 2011 Medellín hizo 350 conciertos musicales, o sea uno diario en promedio, el crecimiento lógico nos lleva, me atrevo a decirlo, a unos tres conciertos diarios en 20 años. Vamos para eso”. Esa oferta necesitará más espacios, como los que se proyectan en Ciudad del Río junto al Museo de Arte Moderno con las sedes de la Filarmónica de Medellín, Cantoalegre y el Ballet Folclórico de Antioquia, rodeando un gran escenario al aire libre.

• Uno de los coros más importantes de la ciudad, Tonos Humanos, celebra 25 años de trabajo en 2009. Para ese mismo año se han consolidado dos grandes festivales en Medellín: el Festival Coral de Medellín, que surge en 2001, y el Festival Internacional de Música de Medellín que nace en 2008.