El éxito de enseñarles a escribir a 5 mil adultos

Mónica Sandoval trabaja en la Fundación Bien Humano
Para seguir con nuevas etapas de este proyecto de alfabetización, la Fundación Bien Humano está recaudando fondos en la cuenta de ahorros Bancolombia 10015000257.

Mónica Sandoval es psicóloga y magíster en educación y trabaja por las poblaciones más vulnerables desde la Fundación Bien Humano. Ya son tres años de logros.

El estudio no se trata del número de títulos. No saber leer, escribir u operar la aritmética básica puede hacer que esa persona vaya por la vida a la deriva; expuesta a que se vulneren sus derechos, a que se vea obligada a renunciar a una vida digna, a que le roben su esfuerzo.

Mónica le ha visto el rostro a la población más vulnerable, por la que trabajan desde hace 85 años en la Fundación Bien Humano. Ella recuerda un caso, entre casi 5 mil personas que superaron el analfabetismo en Medellín, el de una mujer que decía que tenía un negocio para el sustento de su familia, pero la realidad era otra: sus ventas se escurrían entre las mismas manos que trabajan con esfuerzo, pues ella, analfabeta, no sabía ni de cuánto tenían que ser las devueltas.

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“Esa persona perdía plata; vivía en el oscurantismo. La educación transforma las vidas de estas personas y sus familias, pues no solo aprenden a contar sino a administrar el dinero y entender su negocio”, reafirma.

Este año han capacitado a 1.712 beneficiarios, entre los que se cuentan personas desde 22 hasta 92 años y que en su mayoría comparten características: llegaron del campo o son migrantes y su última alternativa es ser vendedores ambulantes, en una casa de familia o como recicladores.

La metodología utilizada por el equipo de Bien Humano consiste en que las personas adultas aprendan a leer y a escribir a partir de sus propios contextos y vayan documentando su propia vida. “Aprenden porque les sirve para la vida y no porque les toca”, señala Mónica.

De esa manera las personas analfabetas no solo están aprendiendo a juntar palabras, sino a entender el sentido del texto, a descubrir el mundo y a tener herramientas para la vida; por eso, aunque el Dane dice que la tasa de analfabetismo en Antioquia es cercana al 4,4%, el reto no se detiene. Esta es una región que sigue acogiendo a desplazados del campo o a migrantes venezolanos que, en menor medida, también llegan en condición de vulnerabilidad por su analfabetismo.

Por eso, en cada ceremonia de grado, a cada triunfo legislativo en favor de la población vulnerable, Mónica y el equipo de la Fundación piensan que se trata de un paso más para reducir las brechas sociales.

 

Por: Daniel Palacio Tamayo / daniel.palacio@vivirenelpoblado.com

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