Mixología segun Brian Van Flandern

Mixología segun Brian Van Flandern

Brian Van Flandern lleva 20 años en el mundo del alcohol.  En sus primeros días como barman creía conocerlo todo pero con el tiempo y de la mano de un “gran chef neoyorquino” fue aprendiendo sobre aquellos licores que quedan bajo el radar a la hora de beber como el sake y eau de vie.
 
Brianweb
 
Otro de sus descubrimientos fue el tequila. Ya lo conocía obviamente, en forma de shot acompañado de sal y limón o en el tradicional coctel margarita. Pero el tequila como trago largo es una novedad para muchos, es por eso que Van Flandern asegura que este licor ha sido malinterpretado y mal representado. Según él, hay tequila de la calidad de un buen cognac o whiskey.  Este tequila de alta gama se disfruta frío o a temperatura ambiente, la clave está en un licor que sea 100% de agave para evitar el final amargo y el guayabo producido por tequilas inferiores.
 
TequilaShot
 
Brian está en Colombia para el World Class Competition en el que se busca encontrar el mejor barman del mundo y donde varios colombianos estarán compitiendo para la final en India. Para llegar allá tendrán que destacarse en varios retos de “mixología”. Dice van Flandern que el mixólogo es diferente al barman en que no se trata de espectáculos y trucos moleculares para descrestar al consumidor. El mixólogo es como el chef de los licores, busca ingredientes frescos, tiene una mejor educación en cuanto a licores, sabe balancear sabores ácidos con azúcar, sus preparaciones son más meticulosas y la forma de servir es tan ceremoniosa como “el té en el Japón”.  Los retos para los participantes consisten en demostración de rapidez, rituales, uso de productos locales, carisma y creatividad.
 
Granadilla Lulo
  
En su paso por Colombia en busca de nuevos talentos, ha dictado pequeños talleres de mezclas donde ha tenido la oportunidad de usar productos colombianos en sus tragos. Con la dulce pulpa de la granadilla, triturando las semillas, creó un trago ácido y azucarado con licor de menta para cambiar el tono grisáceo natural de la fruta. Con el lulo tuvo que usar mucha azúcar y luego con maracuyá mezcló tequila, whiskey, miel y néctar de agave para la grata sorpresa a los asistentes. “Es solo cuestión de encontrar un equilibrio de sabores dulces y ácidos, así podríamos mezclar los ingredientes más insólitos en una bebida alcohólica”. Insólito es la palabra adecuada para los demás componentes que Brian dice haber usado en sus cócteles: ostras, mantequilla de maní, huevos y tocineta.