Miss Muffin: sabor isleño y urbano

  
   
 Con su pelo rasta rosado, tatuajes, estilo y sobre todo con su talento y voz, esta mujer con influencia jamaiquina familiar, que alterna su vida entre la Isla de Providencia y Medellín en su casa de El Poblado, se abre paso con su dancehall, género derivado del reggae, en el medio colombiano.
Ya ha cantado en importantes conciertos y por ahora su deseo es continuar sus estudios de diseño gráfico, para complementar el arte visual con su trabajo como artista.
“El reggae ha estado conmigo toda la vida. Yo nací en Cartagena y mi niñez fue en Providencia, tengo mucha familia allá pero también acá tengo casa y estudio. Miss Muffin es la mezcla de las dos cosas, lo urbano y lo isleño que me han influenciado para componer y hasta en mi forma de ser”, dijo.

¿Cuáles son sus influencias musicales?
Mi banda favorita es Sublime. La mezcla del punk rock con el reggae, con el hip hop, con la calle, con el skate, con el surf y la misma isla es lo que me ha influenciado. Me encanta el punk de Reincidentes y Ramones, pero también estilos como el de David Bowie, Queen y No Doubt. Por supuesto mucho reggae de la dinastía Marley y grupos jamaiquinos, entre otros.

¿Cómo fueron sus inicios como cantante?
Desde chiquita estuve cantando música de Disney (risas). Luego me di cuenta que esto podía ser lo mío más o menos a los 15 o 16 años. Tuve una banda de nenas llamada Jamaican Aroma que no llegó a ningún lado, era como de relajo y hacíamos la fusión de géneros que me gustan a mí. Lastimosamente ellas no lo querían tan en serio como yo. Después empecé a componer, ahora hago acordes básicos, melodías, armonías y el arreglista se encarga del resto. Las letras y las melodías son mías, incluso algunos bajos también. Entonces a los 17 años me puse a componer con la guitarra y conseguí los primeros conciertos pequeños en bares de acá de Medellín; eran mis primeros pinitos.

¿Cómo fue su experiencia en Bogotá?
A los 18 años me fui para allá, conocí a una banda que se llama Skartel y fueron ellos los que me pusieron en la tarima, me soltaron en eventos grandes, me abrieron el micrófono y me pusieron como se dice a echar flow e improvisar. De todas formas en Bogotá es difícil, toca conocer mucha gente y acá en Medellín me muevo más en mi medio, con amigos como G98, Rey Gordiflón, Providencia, Rasbarule y La 45. Cuando me fui para allá dejé de estudiar, hice el disco con Carlos Iván Medina, el mismo productor de La Provincia, de Carlos Vives. Me ayudó a estructurar las canciones y me fui consiguiendo conciertos en el Teatro Metro porque en Bogotá hay mucha escena de gente de San Andrés. Allá terminé compartiendo tarima con Kafu Banton y Asian Dub Fundation; así me empezaron a conocer. Por mi juventud, me di cuenta de que vivir solo es muy difícil y quería enfocarme de nuevo en el estudio, por eso regresé.

¿A qué le canta Miss Muffin?
Lo mío es dancehall. Le canto a demasiadas cosas y el estilo no es nada específico. Puede ser desde el amor hasta otro concepto como una canción nueva que tengo: “Welcome to Paradise”, que habla de lo que está pasando ahora en San Andrés con la violencia, que antes era el paraíso hermoso pero entre líneas digo lo que esta pasando con atracos, robos y narcotráfico. También para cantar tengo el lado romántico, el lado rumbero y sexy. Le canto al sexo abiertamente sin problemas.