Medellín posee el 2.5% de las especies de aves del mundo

 
 
   
 
 
   
 
 
   
 
 
   
 En un libro publicado por el Área Metropolitana, gracias a la investigación de la SAO, se reportaron más de 200 especies que pueden ser observadas en el Valle de Aburrá. El libro puede adquirirse comunicándose con la SAO en el teléfono: 211 54 61. 
   
 

Amparo Zabaleta vive por Vizcaya, envió un e-mail a Vivir en El Poblado con dos pájaros que observó desde su ventana, preguntó además si la explotación demográfica tiene incidencia en el desplazamiento de aves. Vivir en El Poblado remitió el correo a la SAO, Sociedad Antioqueña de Ornitología, y conversó con Ana María Castaño, ingeniera forestal, y miembro de la SAO.

Ya desaparecieron los dinosaurios
“Muchas aves han sido desplazadas por la presencia de la ciudad y solo se encuentran en las partes altas, otras son aves que se adaptan fácilmente a cualquier condición y viven en en medio de la selva de concreto, las loras y guacamayas fueron traídas por el hombre a través del tráfico ilegal, y algunas más llegaron a la ciudad gracias a la expansión de las fronteras agrícolas, eso pasó con los chamones, especie negra brillante originaria del sur del continente, que ha ido colonizando áreas mientras los bosques desaparecen para dar paso a los cultivos,” explica Ana María Castaño.

Indicadoras de calidad
“Las aves son indicadoras de la calidad de los ecosistemas y su estado de intervención. En zonas bien conservadas se encuentran aves exigentes con el hábitat, pero si el lugar se ve aparentemente bien y no es posible ver una importante variedad de aves, hay que preguntarse por qué”, continúa Ana María Castaño.

Pajarear
Además de la SAO, las universidades Eafit, de Antioquia, y el Colegio Marymount, tienen grupos conformados para la observación de aves. La Sociedad Antioqueña de Ornitología se reúne una vez al mes con entrada libre, posee además una publicación semestral de tipo científico que puede ser vista en www.sao.org

“En el Jardín Botánico existen alrededor de 108 especies; al pajarear allí pueden observarse 60 ó 70 clases; el Parque Ambiental La Pradera, otra opción para ver una importante diversidad, el capito hypoleucusm, ave endémica (exclusiva) y amenazada de Colombia, convive allí con micos; en el alto de San Sebastián por la Loma del Escobero, se encuentran tucanes de montaña y quetzales; en los altos El Romeral y San Miguel también se pueden ver caciques candelas y quetzales también, se recomienda contar con la ayuda de alguien,” cuenta Ana María Castaño.

Da pesar la ladera de El Poblado
Para preservar los lugares donde las aves habitan, “aunque las autoridades ambientales de Antioquia son las mejores del país, la ciudadanía debe exigirles que protejan las áreas ecológicas; da mucho pesar ver el área alta de El Poblado, colmada de verde hasta hace unos años, ya llena de cemento, la zona era una riqueza para la ciudad, un valor agregado para el medio ambiente, se perdió mucho,” lamenta Ana María Castaño

Que la ciudadanía debe estar más atenta por la naturaleza, no es ningún secreto, que a las autoridades nacionales y locales les falta mayor compromiso y sentido de apropiación por nuestra naturaleza, tampoco es un descubrimiento. Somos privilegiados de vivir en un país tan rico que todavía no se ha acabado, pues tampoco es un misterio que después de las mafias conocidas, la del tráfico de flora y fauna es otra vergüenza.

El primer pájaro enviado por Amparo Zabaleta es un barranquero o soledad, de nombre científico Momotus momota. Se observa en áreas que posean cobertura vegetal en la ciudad, especialmente cerca de las quebradas. No es tan común, pero tampoco está amenazado de extinción. La segunda ave que es la hembra de la carcajada, nombre científico Thamnophilus multistriatus, es una especie común en la ciudad y se le oye cantando a lo largo del día, informa Ana María Castaño.