Los indicadores de Medellín

Medellín Cómo Vamos:
Medellín Cómo Vamos:

Según el informe de Medellín Cómo Vamos de 2017, el más reciente, el ingreso per cápita subió un 1.9%, pero la desigualdad por ingresos se sostuvo. El alcalde dice que le preocupa más transformar la sociedad que una renovación física de la ciudad.

Conocidos los resultados del informe de Medellín Cómo Vamos, el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, se cuestionó por la eficiencia histórica en la inversión de los recursos, principalmente los de carácter social. “¿Por qué donde más invertimos son las zonas donde más homicidios se presentan, donde hay más violencia contra las mujeres y demás?”, señaló, sin dejar de reconocer los logros alcanzados gracias a lo que denominó el modelo Medellín, que incluye un alto componente de acupuntura urbana, dicho de otro modo, de intervenciones físicas puntuales . “Eso hay que seguirlo haciendo, pero la pregunta es: ¿qué tanto nos hemos transformado como sociedad?” Por eso se estableció como objetivo lograr intervenir el corazón de las familias y no solo llegar hasta la fachada de sus casas.
Así va Medellín.

Movilidad y medio ambiente

El alcalde dijo estar empeñado en acelerar el tránsito hacia combustibles limpios y la modernización del sistema de transporte público. Sin embargo, para Medellín Cómo Vamos el nivel de partículas contaminantes en la ciudad sigue teniendo niveles críticos por temporadas.

La Alcaldía afirmó que en 2018 hubo un día de alerta roja, seis en naranja y 69 en amarillo, mientras que en 2016 las condiciones de contaminación ambiental obligaron a decretar 12 días en alerta roja, 24 en naranja y 53 en amarillo.

En espacio público efectivo por ciudadano, Medellín Cómo Vamos consideró que “será casi imposible” cumplir la meta de la ciudad a 2030 establecida en 7 metros cuadrados por habitante. La ciudad se encuentra desde 2016 en 3.64.

 

Economía e inversión social

En 2017 se mantuvo la reducción de la pobreza y de la vulnerabilidad, con un aumento porcentual de las clases media y alta. Por ejemplo, esta última pasó de 12.5% en 2016 a 14.8% en 2017.

Sin embargo, el alcalde Gutiérrez manifestó la necesidad de discutir cómo hacer el tránsito de una “política asistencialista” a una de “oportunidades”; es decir, pasar de los subsidios a los incentivos. Según el mandatario, algunos de esos recursos que se entregan a los ciudadanos más vulnerables terminan perpetuando su condición de pobreza, mientras otros no la logran superar por estar atrapados en la informalidad.

“En un clúster como el textil y moda me dicen que tienen capacidad de generar empleos, pero ¿saben qué contestan los posibles beneficiarios? Que si toman esos empleos perderán el beneficio de Familias en Acción o del Sisben”, aseguró el alcalde.

 

Educación

Factores como la extraedad, la repitencia y la deserción (repiten años o se envejecen sin terminar el colegio) siguen afectando las brechas en la acumulación de capital humano en Medellín. Por eso, en la presentación del informe se coincidió en la necesidad de trabajar en estrategias que contengan esta situación.

Por ejemplo, el alcalde Gutiérrez reveló que mientras en 2004 la principal razón para que los alumnos abandonaran el sistema eran los inconvenientes económicos, en 2017 la explicación estaba en la extraedad. Lo anterior sumado a una “pérdida de ilusión” en tener una oportunidad laboral o de acceso a la educación superior.

Las cifras indican que mientras en El Poblado el 83% de los jóvenes accede a educación superior, en la zona Nororiental de Medellín se reduce a 23, es decir, 2 de cada 10.

 

Seguridad

Los indicadores en materia de seguridad no acompañan la gestión del alcalde Gutiérrez, quien afirmó que “estar en este punto, no es estar bien” y más cuando la inversión en este rubro (5.5% del total del presupuesto municipal) es la más alta desde 2008.

En Medellín la tasa de homicidios el año pasado fue de 23.2 por cada cien mil habitantes, indicador que viene al alza desde 2015. El alcalde indicó que esta situación se debe a la fragilidad de la ciudad en medio de los vaivenes por las pugnas de grupos ilegales para dominar las rentas ilícitas.

Pese a que su meta es tener “15 homicidios por cada 100 mil habitantes para 2019”, el mandatario aseguró que las cifras siguen siendo bajas comparadas con 2009, cuando Medellín seguía haciendo parte de la lista de las 50 ciudades más peligrosas del mundo y tenía una tasa cercana a los 95 homicidios por cada 100 mil habitantes.

Por su parte, la cifra de lesiones no fatales fue la más baja desde 2011.

 

Las cifras del Dane muestran que el porcentaje de adultos mayores de 80 años subió del 2,9% en 2005 al 6,88% en 2017; mientras que el porcentaje de los menores entre cero y cuatro años pasó de 13,5% a 11,69%. Los cambios demográficos de Medellín plantean un nuevo reto para los tomadores de decisiones.
Entre 2005 y 2017, la tasa promedio de crecimiento poblacional fue de 1,04% según el Dane, pero desde 2007 dicha tasa ha mostrado una tendencia descendente, contrario a lo que viene sucediendo en el país.
El alcalde Federico Gutiérrez anunció que esta realidad obliga a conocer las necesidades de los adultos mayores para luego diseñar nuevas políticas públicas para este segmento de la población.