Medellín ciudad de esparcimiento

 Por: Juan Carlos Velez 
 
Esto es lo que las hace amables para generar calidad de vida y sana convivencia entre sus habitantes.
Hace 50 años Medellín era un “pueblo grande”, una ciudad que no pasaba de los quinientos mil habitantes. Hoy en día es un conglomerado urbano que sumado a sus vecinos del Área Metropolitana supera los tres millones. Al tiempo, han venido aumentando los lugares para el esparcimiento con una variada oferta. Hace tan solo unos años el entretenimiento, el uso del tiempo libre en la ciudad, se limitaba a unas pocas salas de cine, un estadio, y dos o tres pequeños museos. Estábamos lejos de parecernos siquiera a una gran metrópoli.
Hoy en día nuestra ciudad ha evolucionado en lo relacionado con sitios para el uso del tiempo libre disponibles al ciudadano del común. Cuenta con parques como el Parque Norte, el Aeroparque Juan Pablo Segundo, La Asomadera, el Cerro Nutibara, El Paseo del Río entre otros, y sitios donde también se hace investigación científica como el Jardín Botánico.
Así mismo, contamos con un zoológico que ya se adapta a las condiciones de exigencia de los zoológicos de primer nivel del mundo, que han adoptado los hábitat en los cuales los animales pueden moverse más libremente. Actualmente el Zoológico Santa Fe cuenta con mayores y mejores espacios para la exhibición de fauna, y no como ocurría hace unos años atrás cuando los animales vivían enjaulados en condiciones de hacinamiento muy complejas.
Parques de diversión científica como el Parque Explora, (quizás el mejor de ese tipo en el país); el de los Pies Descalzos, y que decir entonces del Museo de Antioquia que se puede codear con los mejores museos del mundo, pues es grato recorrerlo, ver las esculturas y la obra pictórica del maestro Botero en espacios iluminados, amplios y abiertos, y con guías que hablan inglés a la perfección. Esto sólo se puede apreciar en ciudades del primer mundo.
Pese a los avances, Medellín no puede sentirse totalmente satisfecha con lo que tiene en materia de zonas públicas de esparcimiento. Requiere de mayores esfuerzos para abrir nuevos espacios de diversión. El Cerro El Volador por ejemplo debe ser para el uso de toda la ciudadanía, pues hoy en día es una zona verde en la mitad de la ciudad prácticamente con uso restringido y limitado.
Hay que pensar en grandes espacios de diversión de uso público bien arborizados, en las comunas nororiental y noroccidental. De la misma manera como se derribaron viviendas para construir bibliotecas y estaciones del Metrocable, así también debemos ubicar algunos espacios centrales que permitan que esas comunidades, cada una con cerca de 500 mil habitantes, puedan tener unas zonas verdes de uso constante y permanente sobre todo para sus niños y jóvenes.
Adelante señor Alcalde con el proyecto del Parque Arví. Para ello necesitamos terminar rápidamente el Metrocable desde la estación Santo Domingo hasta la Represa de Piedras Blancas, para brindar a los medellinenses los fines de semana nuevas opciones para el disfrute de zonas verdes abiertas, de bosques que se puedan recorrer, así como el poder caminar por los alrededores de las represas y las lagunas del sector.
Hemos avanzado bastante en Medellín. Sin embargo debemos continuar buscando el mejoramiento de los espacios públicos disponibles para el disfrute del tiempo libre por parte de los ciudadanos. Hoy en día tenemos los promedios más bajos de metro cuadrado de zonas verdes per capita de Latinoamérica. Sin embargo, confiamos que al incluir en los próximos años más zonas verdes para el disfrute de los habitantes en Medellín, como el Club El Rodeo, algunas fincas que aun quedan en las zonas Nororiental y Noroccidental y otros espacios contemplados en el Plan de Desarrollo, haremos de esta ciudad un sitio aun más amable para todos.
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