Matricidio en Hora 25

 
 
   
  Una fuerte encrucijada moral en la venganza es el fondo de la versión de Eurípides, donde los protagónicos dioses de la tragedia griega no son pertinentes y cada uno elige su propio camino. Para el director Farley Velásquez la obra tiene muchas cosas qué decir en nuestra cotidianidad violenta, y aunque difícil para los antioqueños, asumir un puesta en escena donde se asesina a la madre, dice que hay que verla no solo por los motivos del jurado para otorgar el premio, sino porque la tragedia es la que permite acercarse y conocer al hombre, nos hace reflexionar sobre lo que somos.
La infinita blancura de la sal se tiñe de rojo sangre cuando las entrañas de Egisto y el corazón de Clitemnestra son llevadas al la sepultura de Agamenón. La sala, con la incertidumbre inicial sobre el realismo de aquellos músculos, no puede más que asombrarse con el olor a sangre que llena el escenario. Este toque sangriento, el coro de mujeres que acompañan a Electra en sus melancólicas intervenciones y monólogos, y el desgarrador sufrimiento de la protagonista por la muerte de su padre son sobre un hermoso escenario, una mezcla ideal para un excelente obra clásica.

Electra, con una duración de casi dos horas, estará en escena en el Teatro Hora 25 hasta el 8 de marzo de jueves a sábado a las 7:45 p.m.

Electra de Eurípides
Clitemnestra asesina de su esposo el rey Agamenón en complicidad con su amante Egisto, envía a su hija Electra a vivir con un campesino para evitar descendencia noble que reclame el trono en el futuro. Orestes, hermano de Electra es salvado y enviado a vivir en otro reino, de donde regresa en busca de Electra para averiguar si ella está dispuesta a cobrar venganza por la muerte de su padre.