¿Manda el del trapito rojo?

Estacionar un domingo en las celdas del parque Lleras es sinónimo de peligro para el ciudadano que reporta este hecho.

“Es casi una extorsión”, asegura, debido que las personas encargadas de “cuidar” los vehículos tienen tarifas establecidas y “si no se les paga no dejan parquear en las celdas”, asegura el habitante de El Poblado, quien sostiene que en una ocasión no pagó y uno de los “cuidadores” lo persiguió por varias cuadras.