Maestros que reflejan nuestra identidad

  
   
 Colombia, un país con amplia diversidad cultural y geográfica, fue el escenario para la investigadora y artista Cecilia Duque Duque durante cerca de 4 meses en los que recorrió departamentos como Boyacá, Antioquia, Amazonas, Guajira, Nariño, Huila y Cundinamarca, entre muchos más. Su labor: encontrar aquellos artistas silenciosos que con su trabajo le han dado cierta identidad a sus poblaciones, por ejemplo la cerámica en El Carmen de Viboral, lo textil en la cultura Wayúu en la Guajira, la talla en madera y el barniz en Nariño, la cestería en varios municipios de Córdoba y la joyería de Mompox, entre otros.
Suramericana en su aniversario 65 quiso vincularse a la cultura nacional financiando la producción del libro “Maestros del arte popular colombiano”, 287 páginas que muestran el trabajo de la investigadora, llenas de fotografías e historias de cada maestro encontrado en el camino. Además, sus productos fueron adquiridos para montar la exposición que reposa hoy en la Sala de Arte de Suramericana.

La investigación de su vida
Cecilia Duque asegura que lleva más de 4 décadas dedicadas al rastreo de estos personajes, que desde que creó el Museo de Arte y Tradiciones Populares, y en sus 16 años como Gerente General de Artesanías de Colombia, entidad perteneciente al Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, ha podido conocer el sector y formar su propio conocimiento como investigadora.
“Para crear el museo también hice una investigación durante 4 años recorriendo la geografía del país a pie, en bus, en lancha, a caballo y subiendo a veredas, por eso siempre he tenido esta sensibilidad. Ahora estoy dedicada a la innovación y el diseño, a cómo transformar el sector artesanal en algo mucho más competitivo, manteniendo los rasgos culturales de la región y su identidad”, dijo Duque.

La bella Colombia
Entre los 58 maestros seleccionados se esconden historias, vidas que han estado en función de su labor artística por toda la vida, como Ramiro Cardales, hacedor de muebles de bejuco y mangle que trabaja en su taller a la orilla del mar en Paso Nuevo, Córdoba. O como Clemente Betancourt que comenzó su oficio a los 6 años, y ahora con 93 continúa trabajando en su taller de cerámica. También Gustavo Suárez, perteneciente a la etnia Tikuna en un resguardo en el Amazonas, que talla madera con su machete para elaborar piezas de los animales que habitan su entorno: armadillos, manatíes y tortugas. “Quiero destacar también a Cecilia Vargas, de Pitalito, Huila, mujer pionera en la producción de chivas en el país, algo que ya le han copiado en Costa Rica y Ecuador. Ella empezó sola y ahora en su municipio hay cerca de 300 familias trabajando esa misma actividad”, indicó Cecilia Duque.
Ellos son una pequeña muestra del gran universo de maestros que trabajan decorosamente en sus mundos, en sus realidades. Cecilia habló con cada uno de los 58, tiene más de 100 horas de grabación de las entrevistas y sus principales impresiones fueron la creatividad y recursividad en medio del empirismo, y el sentirse artistas, lo que le da mayor valor a su labor y que definitivamente enriquece la cultura colombiana.
“Tanto el libro como la exposición, son un reflejo de historias de vida, de maestros del arte popular colombiano, es un tributo de Suramericana a los maestros colombianos que han vivido toda la vida de su trabajo y de su arte, colombianos que ponen el alma en lo que hacen”, concluyó Cecilia Duque, investigadora responsable de esta recopilación.
La exposición que luego estará en otras ciudades del país, puede visitarse hasta finales de julio en la Sala de Arte de Suramericana.
Informes: 435 5935.